jueves, 9 de agosto de 2012

C. Marx (1866) Instrucción sobre diversos problemas a los delegados del Consejo Central Provisional (de la AIT)


1. ORGANIZACION DE LA ASOCIACION INTERNACIONAL


El Consejo Central Provisional recomienda el plan de organización tal y como ha sido trazado en los Estatutos Provisionales. La experiencia de dos años prueba lo justo de dicho plan y las posibilidades de su adaptación a los diferentes países, sin perjuicio para la unidad de acción. Para el año próximo recomendamos que Londres sea la sede del Consejo Central, puesto que la situación en el continente no parece ser propicia para cambios.
Por supuesto, los miembros del Consejo Central serán elegidos por el Congreso (§ 5 de los Estatutos Provisionales), con derecho de cooptación.
El Secretario General será elegido en el Congreso por un año y será el único miembro pagado de la Asociación. Proponemos que se le paguen dos libras esterlinas por semana.
La contribución uniforme anual de cada individuo miembro de la Asociación será de medio penique (quizá un penique). El precio del carnet de miembro se pagará aparte.
Al llamar a los miembros de la Asociación a formar mutualidades y a establecer vínculos internacionales entre ellas, dejamos, a la vez, la iniciativa en este problema («établissement des sociétés de secours mutuels; appui moral et matériel accordé aux orphelins de l'Association») a los suizos, que lo han propuesto en la Conferencia de septiembre último pasado[2].

Cooperativismo según Marx

Nuestro interés es rescatar estos textos históricos del movimiento obrero, no como oráculos divinos, sobre todo con una doble intención:

1. Contrastar las discusiones y los métodos de análisis de la época con los actuales, en los que la  tendencia a la división de las corrientes que buscan transformar la sociedad y el sectarismo, ha creado un sesgo histórico: muchas de las ideas del socialismo del siglo XIX nos han llegado filtradas bajo la interpretación de otros autores, ya sean Lenin, Trotsky, Kautsky....; no necesariamente de forma malintencionada. Es más nosotros mismos estamos a favor de la continua renovación teórica y la superación de las "exégesis" de los "maestros socialistas" como el método prioritario de trabajo. No obstante, de tanto en tanto es necesario volver a los textos originales para buscar inspiración y cuestionar las interpretaciones interesadas de los autores.

2. Rescatar de manera superada propuestas en un momento histórico de vacío teórico, búsqueda de alternativas e incertidumbre respecto del futuro.

Extractos del Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores.
Londres Septiembre de 1864

"Nos referimos al movimiento cooperativo, y, sobre todo, a las fábricas cooperativas creadas, ...Es imposible exagerar la importancia de estos grandes experimentos sociales que han mostrado con hechos, no con simples argumentos, que la producción en gran escala y al nivel de las exigencias de la ciencia moderna, puede prescindir de la clase de los patronos, que utiliza el trabajo de la clase de las «manos»; han mostrado también que no es necesario a la producción que los instrumentos de trabajo estén monopolizados como instrumentos de dominación y de explotación contra el trabajador mismo; y han mostrado, por fin, que lo mismo que el trabajo esclavo, lo mismo que el trabajo siervo, el trabajo asalariado no es sino una forma transitoria inferior, destinada a desaparecer ante el trabajo asociado que cumple su tarea con gusto, entusiasmo y alegría."

"Al mismo tiempo, la experiencia del período comprendido entre 1848 y 1864 ha probado hasta la evidencia que, por excelente que sea en principio, por útil que se muestre en la práctica, el trabajo cooperativo, limitado estrechamente a los esfuerzos accidentales y particulares de los obreros, no podrá detener jamás el crecimiento en progresión geométrica del monopolio, ni emancipar a las masas, ni aliviar siquiera un poco la carga de sus miserias. Este es, quizá, el verdadero motivo que ha decidido a algunos aristócratas bien intencionados, a filantrópicos charlatanes burgueses y hasta a economistas agudos, a colmar de repente de elogios nauseabundos al sistema cooperativo, que en vano habían tratado de sofocar en germen, ridiculizándolo como una utopía de soñadores o estigmatizándolo como un sacrilegio socialista. Para emancipar a las masas trabajadoras, la cooperación debe alcanzar un desarrollo nacional y, por consecuencia, ser fomentada por medios nacionales. Pero los señores de la tierra y los señores del capital se valdrán siempre de sus privilegios políticos para defender y perpetuar sus monopolios económicos. Muy lejos de contribuir a la emancipación del trabajo, continuarán oponiéndole todos los obstáculos posibles."

"La conquista del poder político ha venido a ser, por lo tanto, el gran deber de la clase obrera."

martes, 31 de julio de 2012

Imposturas intelectuales (recensión de la obra de A.Sokal y Jean Bricmont)

Título: Imposturas Intelectuales
Título original: Impostures intellectuelles (publicado originalmente en francés por Éditions Odile Jacob, Octubre 1997 y en inglés por Profile Books, Londres, en julio de 1998, con el título Intellectual Impostures. En USA, en cambio, se publicó con el título Fashionable Nonsense en noviembre de 1998.)
Autores: Alan Sokal y Jean Bricmont
Traducciones: Fue publicado en castellano por Editorial Paidós, Barcelona, 1999 y en catalán por Empúries.
Existe una tradición, quizás en el marco de lo que C.P. Snow llamaba "las dos culturas" (cultura de ciencias frente a humanidades o "letras") de autores científicos que se dedican a desmitificar a nombres prestigiosos de la filosofía, autores oscuros y supuestamente "profundos", difíciles de entender, tomando como lema siempre el cuento de Andersen "El traje nuevo del emperador"; el tal emperador iba desnudo, pero lo que se decía es que estaba hecho de un material que los ignorantes no podían ver.

Así, podemos recordar a Mario Bunge cuando arremete contra Heidegger, y sus frases del tipo "el mundo mundea, la nada nadea" como absurdas y vacías de contenido; o a Peter Medawar cuando arremetía contra las obras del P. Teilhard de Chardin, como "El fenómeno humano". Para estos científicos, para los que la máxima claridad posible es una obligación, es lógico que no vieran con muy buenos ojos todo lo que sea estilo oscuro, presuntamente "profundo", que no se entiende, etc. El mismo Medawar lo expresó diciendo: "El que escribe de forma oscura, o no sabe de lo que habla, o intenta alguna canallada".

Dentro de esta corriente se encuentra el físico Alan Sokal, cuya batalla personal es contra la filosofía e ideología que se ha dado en llamar "posmodernismo". Es difícil definir este concepto, y tal vez otros términos se adecuarían mejor; por tal se entiende normalmente "corriente intelectual que supuestamente ha suplantado al pensamiento racionalista moderno" (p. 201). Sokal limita su análisis a la filosofía y a las ciencias sociales posmodernas, no dice nada sobre arte o literatura posmoderna.

Concretamente, esta crítica al pensamiento "moderno", racionalista de la Ilustración tiene aspectos positivos, el desengañarse sobre la existencia de un progreso lineal indefinido, etc. Lo que se critica no es esto, sino su versión "radical", caracterizada por: "la fascinación por los discursos oscuros, el relativismo epistémico unido a un escepticismo generalizado respecto a la ciencia moderna, el interés excesivo por las creencias subjetivas independientemente de su veracidad o falsedad, y el énfasis en el discurso y el lenguaje, en oposición a los hechos a que se aluden, o, peor aún, el rechazo de la idea misma de existencia de unos hechos a los que es posible referirse". (p. 202)

Ahora examinemos el libro paso a paso:

martes, 17 de julio de 2012

Recortes y ataques sociales y movilizaciones en España.

Incluiremos a aquí una serie de enlaces sobre el tema, que iremos comentando, sobre lo que es una auténtica declaración de guerra y política de esterminio social que recaerá sobre la clase trabajadora en general y sobre las capas más débiles. Todo programado y llevado a cabo por el macro-estado totalitario de la Unión Europea, sus mega-funcionarios, las instituciones financieras a las que obedecen y sus patéticos títeres como Rajoy.

La contestación y la movilización no suponen un cuestionamiento global del sistema: el SOCIALISMO es un sistema social que solo puede ser construído de manera consciente por la mayoría de la clase obrera. No obstante, son solo una oportunidad para el aprendizaje y la toma de conciencia que lo haga futuro en el posible. Y son ante todo una defensa básica contra la política de un grupo de psicópatas que SI TIENE CONCIENCIA de clase y no tiene ninguna mala conciencia en exhibirlo.

jueves, 5 de julio de 2012

Solidaridad con los mineros

Sin más explicaciones y análisis damos nuestro apoyo incondicional a la lucha de los mineros y llamamos a seguir su ejemplo. Así mismo celebramos el apoyo de los viejos luchadores de la minería inglesa de los años 80.

Así mismo incluímos un enlace sobre la lucha de Michelin en Egipto:


domingo, 1 de julio de 2012

Debate sobre el cálculo económico en el socialismo

Previamente debemos realizar una serie de consideraciones: la confusión y mistificación históricas en torno al término "socialismo". Evidentemente no consideramos tal las sociedades de Capitalismo de Estado (Colectivismo de Estado según otros, en todo caso sociedad de explotación) que de este se reivindicaban (URSS, Países del Este, China...). En términos marxistas la realización de la sociedad socialista-comunista (que entiende como sinónimos) supone la superación de la explotación y de la ley del valor; es decir del sistema de trabajo asalariado, con la consecuente abolición no ya del mercado sino también del dinero y la adquisición de los bienes en función de su valor de uso. No descartamos por supuesto que en la transición puedan subsistir categorías del anterior sistemas, o incluso Engels insinua la utilización de vales no intercambiables entre si, en los que se incluya el número de horas aportadas a la sociedad con el trabajo.

No obstante, la economía socialista plenamente desarrollada (no se trata de la vuelta a un comunismo primitivo) debe partir del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas aportado por el capitalismo. Por ello, lo que es una "asociación de productores libres" no puede evitar los calculos relativos a problemas tales como las necesidades, las fuerzas productivas disponibles, la correcta asignación de recursos ... La economía socialista no funciona en función de los beneficios pero debe optimizar el tiempo de trabajo disponible, los recursos energéticos y materias primas y dilucidar su compleja red de interacciones. De lo contrario nos podríamos encontrar con una pérdida estúpida en el aprovechamiento de trabajo humano (por una hipotética baja calidad o productividad de los bienes de equipo) o un mal dimensionamiento de las necesidades energéticas o de materias primas que provocase una sobreexplotación de los recursos del planeta para unos resultados pobres. Por no hablar de la resolución de la intrincada red de productos finales, semielaborados, bienes de equipo: sería un mal aprovechamiento la parálisis en el funcionamiento de una máquina por la falta de un determinado componente que se fabrica en Burdeos y todavía está en proceso de elaboración. Si dicha máquina es por ejemplo una cosechadora se produciría un cierto impacto en la producción de alimentos. Si la descoordinación es la norma podríamos encontrarnos con carencias y faltas de calidad en lo relativo a las necesidades más básicas.

Es por ello, que la economía socialista no puede prescindir de la planificación y el cálculo, aún superando toda explotación y toda atadura burocráticas. Y si partimos de que el socialismo solo puede ser una sociedad establecida a nivel mundial la complejidad de la red de producción se ve incrementada

En los próximas entradas del blog vamos a salir al paso de este debate de absoluta necesidad como punto de partida de cualquier movimiento que pretenda transformar realmente la sociedad (por supuesto a mejor, pues la opción contraria no es descartable por desgracia). Pues sin un constante reciclaje teórico y un aprendizaje de la realidad objetiva no es posible una teoría revolucionaria y sin teoría revolucionaria no hay revolución. Es este tremendo déficit teórico el que permite actualmente a las clases dominantes aplicar brutales medidas a pesar de las movilizaciones de masas, que sin descartar sus méritos (15-M, luchas en Grecia, Ocuppy Wall Street) no son suficientes siquiera para hacer retroceder levemente la determinación de los "peces gordos". O que movimientos como la "primavera arabe" acaben en guerras o con la victoria de los candidatos islámicos.
Este debate se está desarrollamdo actualmente en torno a los foros del Movimiento Socialista Mundial y el proyecto A World in Common. Vamos a intentar publicitar todos los debates en torno, así como traducir e intentar comunicar en la forma más didáctica las ideas clave.

El punto de arranque del debate es un artículo de Ludwig von Mises de 1920, en el que negaba categóricamente la posibilidad de cálculo económico racional en un sistema económico socialista. Específicamente, Von Mises argumentaba que en una economía puramente socialista no se puede fijar el precio de los "bienes de capital" de forma eficiente para cumplir con el propósito del cálculo económico. El argumento principal es que el socialismo busca eliminar el mercado y, sin mercado, no puede haber una base racional para la asignación de recursos, específicamente, para la creación e intercambio de bienes de capital. Según Von Mises, no habría en ese caso una razón económica para decidir cuales y cuántos bienes de capital se producirían, a quién se asignaríann ni a cambio de qué, es decir, supuestamente no podría haber cálculo económico. Además Von Mises argumentaba que el mecanismo de formación de precios sólo era posible mediante las relaciones de intercambio de bienes producidos sobre la base de de un régimen de libre oferta y demanda, lo cual implica además la propiedad privada del capital .

Más tarde el economista rumano Abba Lerner y el polaco Oskar Lange refutaron esta última conclusión construyendo explícitamente un modelo en que existía formación de precios sin mercado, y en el que de hecho podía alcanzarse la misma asignación eficiente de libre mercado sin necesidad de mecanismos de formación de precios. Esa contraargumentación estimuló fuertemente el debate.
Antes del trabajo de Lerner y Lange, de hecho el debate ya había empezado. Durante la década de 1930 hubo numerosos intentos de refutar esta tesis por parte de F. Taylor, H. D. Dickinson, C. Landauer, E. Heimann y otros. Entre estos polemistas destaca Karl Polanyi cuya aversión tanto por la concepción del mercado libre como por el socialismo centralizado le habían llevado a tratar de elaborar una teoría positiva de la economía socialista. Polanyi consideraba que la economía de mercado y el socialismo centralizado eran dos formas de «libertad», y durante el transcurso de un seminario impartido en Viena en 1922 sobre guild socialism lanzó un desafío de debate a Von Mises sobre sus puntos de vista.

Por otra parte, la aportación de Leontief con su modelo input-output, permite transformar este cálculo en un sistema de ecuaciones, de resolución complejísima. No obstante, realizadas ciertas simplificaciones y gracias a la actual potencia de cálculo de los ordenadores se facilita enormenmente la resolución. Según Cottrell y Cockshott bastarían unos diecisiete minutos (sic) de cálculo con la potencia de cálculo de principio de los 90.

Prometemos nuevas aportaciones, de momento enlazamos con la información disponible en wikipedia:

sábado, 19 de mayo de 2012

Elecciones, crisis del euro, crisis política (Rolando Astarita)


Después de las recientes votaciones de Francia y Grecia, el panorama para continuar con el ajuste defendido por Merkel es, por decirlo de forma suave, muy sombrío. En Grecia los partidos más votados no pueden formar gobierno, la economía continúa desplomándose y ya son muchos los que asumen que el país dejará el euro. En Francia, Hollande promete poner un plan de crecimiento y reabrir la discusión acerca del pacto fiscal. Merkel y el establishment alemán se oponen a rediscutirlo y a nuevos programas financiados con deuda. Así, mientras Hollande afirma que va a impulsar menos austeridad y más crecimiento, los alemanes insisten en que deben crearse las condiciones para que las empresas inviertan. En muchos países, además, crecen los partidos más radicalizados a izquierda y derecha, y varios ganan apoyo con la propuesta de volver a las monedas nacionales. Es España, el flamante gobierno de la derecha ya empieza a perder apoyo, y enfrenta protestas y huelgas obreras. Es evidente que la crisis económica y política está agravándose hora a hora. El objetivo de esta nota es presentar algunas reflexiones sobre la crisis del euro, y las diferencias en torno a la política económica, que dividen a buena parte de la clase dominante (ver también aquí y aquí).

sábado, 12 de mayo de 2012

China: el recrudecimiento de la lucha de los trabajadores

A lo largo de la última década, el proletariado en China y el resto del este de Asia, Birmania, Camboya, Filipinas, Indonesia, Tailandia y Vietnam, se han visto envueltas en una ola de huelgas y protestas contra la explotación capitalista.

Es China donde nos queremos concentrar y para ello en gran parte usaremos la información dada por El Boletín Laboral Chino (CLB), la publicación de una organización no gubernamental establecida en Hong Kong que contacta con grupos para la defensa de los derechos humanos y Radio Asia Libre.
El boletín promueve la idea de un estado chino más justo, lo que incluye defender la acepción de una "unión de sindicatos independientes".

En otros artículos, echaremos un vistazo a aspectos más recientes acerca de "La República Popular", incluyendo el desarrollo de las tensiones imperialistas, la descomposición e intrigas alrededor del todo poderoso Politburó.

jueves, 3 de mayo de 2012

Debate sobre Marxismo y Ciencia ( de la Corriente Comunista Internacional)

Ya hace algún tiempo que el compañero Gracchus, polemizando con un artículo publicado a propósito del hallazgo, más tarde desmentido, de que los neutrinos viajarían más rápido que la velocidad de la luz[1], envió una contribución sobre El Marxismo y el método científico[2], que publicamos en nuestra Web, y de la que más tarde aparecería una Versión final[3] en los comentarios.

En aquel momento saludamos las aportaciones del compañero y discutimos puntualmente sobre una de sus afirmaciones sobre las minorías revolucionarias. Desde entonces, la reflexión y la discusión sobre Marxismo y método científico nos plantea hoy una profundización sobre el hilo argumental central de su exposición; sin que eso signifique ningún desmentido sobre las aportaciones que ya señalamos del compañero. Al contrario, sus contribuciones animan a la discusión y la clarificación sobre este tema que no está en absoluto zanjado.
En su Versión final, Gracchus expresa el eje central de su reflexión como sigue:
«Ya Marx apuntaba al carácter histórico y dialéctico del conocimiento científico, a diferencia de aquel materialismo vulgar estilo Diderot o Laplace, que la burguesía triunfante del S XIX tenía como estandarte y espejismo de un supuesto "dominio de la naturaleza". Esta ciencia naciente tan segura de sí misma y sus aplicaciones técnicas que se imponían a ritmo de máquina de vapor (o de generador eléctrico después) se cree atemporal y objetiva irónicamente. Esta crítica marxiana no cayó en saco roto y de hecho influyó en filósofos y científicos revolucionarios como Dietzgen o Pannekoeek.

No obstante la misma burguesía del final del siglo XIX es consciente de las limitaciones de su propia ciencia; es más del peligro que supondría para ella una ciencia social que avanzase al ritmo de la natural. De ahí el "malestar en la ciencia" de que se hace eco Pannekoeek en su "Lenin filósofo", que provoca una serie de impugnaciones de conceptos básicos entre la misma ciencia y filosofía burguesas que, a pesar de su tendencia a la recaída en el "idealismo" y el "subjetivismo", no podemos dejar de subrayar en cuanto a lucidez y nivel de autoconciencia (léase Mach, Avenarius o Poincaré).
Lo que queremos destacar en este artículo es que, nos guste o no admitirlo, la ciencia natural burguesa en gran medida supo franquear las aporías en que se vio envuelta y, más aún superarlas, con la aplicación a todos los terrenos del nuevo paradigma einsteniano-cuántico incluidas sus aplicaciones prácticas: desarrollo del transistor, microscopia electrónica, efecto túnel, etc. Es más, en relación a las Ciencias Naturales y sus aplicaciones, no podemos dejar de constatar su exponencial desarrollo durante el siglo XX»

Tratando de seguir el razonamiento de Grachus, podemos decir que lo esencial de su tesis consiste en señalar que la ciencia en el s XX ha superado el bloqueo, o " el malestar" con el que se encontró a finales del s XIX (y que Pannekoek caracterizó como tendencia al idealismo; Grachhus parece que, sin negar lo anterior, se refiere más bien a un paradigma equivocado, donde se pretende un dominio de la naturaleza, y en definitiva, una pretensión de estar en posesión de una explicación definitiva de una realidad acabada e inamovible para siempre jamás). La ciencia del s XX habría vuelto por sus fueros a sus principios materialistas dialécticos que ya reconoció Marx.
Por ello, la teoría revolucionaria debería integrar sus resultados y superarlos, en lugar de negarlos, como hizo el estalinismo, en nombre del marxismo y el determinismo.

miércoles, 25 de abril de 2012

La Revolución Rusa y la Dictadura Bolchevique (SPGB)

Boletín de Educación Socialista del "Socialist Party of Great Britain" representante de la corriente "imposibilista" del marxismo e impulsor del "Movimiento Socialista Mundial" 

Education Committee, The Socialist Party of Great Britain, 52 Clapham High Street, London, S.W. 4.

Antes de 1914, Rusia era un país de grandes latifundios, pero de cultivo ineficiente, junto con millones de campesinos empobrecidos por las altas rentas que tenían que pagar a los terratenientes, y una población cada vez mayor de trabajadores industriales. La industria capitalista había avanzado a pasos agigantados (en gran parte por la inversión de capital extranjero) y se habían construido ferrocarriles para llevar cereales de Rusia al mundo exterior. Un mayor desarrollo se veía obstaculizado por la falta de un mercado interno, donde los productos industriales pudieran ser vendidos. Aparte de la minoría de los agricultores capitalistas y terratenientes, la población rural (campesinos y obreros) era demasiado pobre para comprar productos industriales en grandes cantidades. El descontento era común entre los campesinos, y la prolongada depresión industrial y el consiguiente desempleo en las ciudades durante los primeros años del siglo 20 proporcionó material para la organización sindical y política de la clase obrera. Además de esto, la mayoría de los capitalistas también se oponían firmemente al régimen zarista, porque sus métodos represivos y la estructura antidemocrática estaban en desacuerdo con las necesidades de la industria y comercio capitalistas.

El Partido Obrero Social-Demócrata Ruso (PODSR) se dividió en dos fracciones que finalmente se convertirían en partidos separados: los "mencheviques" (una palabra que significa "minoría") y los "bolcheviques" (que significa "mayoría"). Los mencheviques creían que Rusia debía pasar por una de etapa normal de desarrollo capitalista y gobierno democrático. Los bolcheviques instaban a la necesidad de una organización y actividad ilegales, y ya en 1905 creían que la conquista del poder en Rusia podría preceder e inspirar a la revolución en los países avanzados de Europa occidental. Ambas secciones del Partido presentaron un programa de reformas como reivindicación inmediata.

Las bases de la organización ilegal bolchevique en los años anteriores a 1914 fueron tres consignas "fundamentales": república democrática, expropiación de los terratenientes, y jornada de ocho horas. Tanto los mencheviques como los bolcheviques creían en la búsqueda de escaños en el Parlamento y estaban, de hecho, representados en las "Dumas", que el zar convocó como un paso prometido hacia un gobierno representativo.

Cuando Rusia entró en la guerra en 1914, los bolcheviques se opusieron y votaron en contra de los créditos de guerra. Estos condenaron enérgicamente a todos los autodenominados “socialistas” que apoyaban la guerra, tanto de un bando como del otro, y, de hecho, solicitaron la ayuda del Partido Socialista de Gran Bretaña (SPGB) para hacer publicidad en Inglaterra para su manifiesto protestando contra esta conducta (ver Socialist Standard, de marzo de 1915).


Después de años de derrotas en el frente, Rusia llegó a una situación en que la continuación de la guerra se convirtió en un imposible. El retrasado desarrollo industrial del país se interpuso más allá de su poder para llevar a cabo la guerra contra una potencia altamente industrializada como Alemania a la enorme escala del siglo XX. Otro factor fueron las influencias pro-germánicas en la corte rusa. Las penalidades impuestas tanto a la población civil como a las tropas a causa del transporte inadecuado, equipo defectuoso, escasez de alimentos, y altos precios, junto con la ineficiencia y la corrupción de la clase dominante, incubaron las condiciones de la revuelta. Hubo huelgas constantes en las grandes ciudades, no sólo por salarios más altos, sino también por la paz. Hubo motines de tropas en el frente. Los soldados se levantaron con los trabajadores del país alineados abiertamente con ellos. Las multitudes atacaron las casas de los ministros zaristas.


sábado, 7 de abril de 2012

Recordando a Martin Luther King (Socialism or Your Money Back-SOYMB)

SOYMB es el blog del Socialist Party of Great Britain. Traducimos este recordatorio, aunque no comportamos algunos puntos de crítica, como la visión excesivamente estrecha hacia el hecho religioso, que desde mi punto de vista tienen los compañeros.

El Dr. Martin Luther King Jr. fue asesinado el 4 de abril 1968, hace 44 años esta semana a la edad relativamente joven de 39 años. Él no era un socialista. De hecho, como predicador, no serían admitido como miembro de los partidos políticos del Movimiento Socialista Mundial. Sin embargo, al igual que muchos antes y después de él, ha contribuido a la lucha por la emancipación del pueblo. Su sueño es nuestro sueño. Martin Luther King Jr. se asocia con los mensajes positivos de paz, hermandad y la igualdad social y económica para todas las personas.

Martin Luther King Jr. se encontraba en Memphis el 4 de abril protestando por empleos seguros con un salario digno. Echol Cole y Robert Walker habían sido aplastados por un camión que no funcionaba correctamente. Recolectores de basura tenían salarios tan bajos que necesitaban cupones de alimentos  para alimentar a sus familias. King estaba luchando por los trabajadores de sanidad, sin importar su raza o color. Era un hombre de unión.
"El movimiento obrero ha sido la principal fuerza para transformar la miseria y la desesperación en esperanza y el progreso. A partir de sus sólidas luchas , la reforma económica y social dio a luz a un seguro de desempleo, pensiones de vejez, ayuda del gobierno a los indigentes y por encima de todo los niveles salariales nuevos que han significado no la mera supervivencia, sino una vida tolerable. "
Y aquí está otra de sus citas rara vez escuchada.
"Los dueños de las industrias no se han significado en la transformación hacia el progreso social, sino que se resistieron hasta que fueron derrotados Cuando en los años treinta la ola en organización sindical despuntó sobre la nación, llevó a puerto seguro no sólo a sí misma, sino a toda la sociedad.".

King se apresuró a ver a través de las exigencias de los derechistas de leyes sobre el "derecho al trabajo". Así es como él lo describe:
"En nuestra lucha gloriosa por los derechos civiles, debemos evitar ser engañado por falsas consignas, como "derecho al trabajo ". Es una ley que nos roban de nuestros derechos civiles y laborales. ... Su propósito es destruir a los sindicatos y la libertad de negociación colectiva en la que los sindicatos consigan mejores salarios y condiciones laborales de todo el mundo. Siempre que estas leyes han pasado, los salarios son más bajos, las oportunidades de empleo son pocas y no hay derechos civiles ."

"El sindicato significaba la fuerza y ​​el reconocimiento sindical significa el reconocimiento por el empleador de esa fuerza, y los dos significaban la oportunidad de luchar de nuevo por  ganancias adicionales con  poder unificado y multiplicado. Como contrato siguió contrato, el sobre de pago gordo y prestaciones sociales y derechos laborales crecieron con las normas de trabajo maduro de hoy. Todo esto comenzó con ganar el reconocimiento de la primera unión "
Los políticos estában desafiando enérgicamente el derecho de los sindicatos de empleados públicos a negociar colectivamente. Ellos racionalizaban sus ataques a los sindicatos al decir a los trabajadores sindicalizados públicos son injustamente privilegiado. Pero solo se ve privilegiada en comparación con el resto de la clase obrera, que está sufriendo una catástrofe económica y ha perdido casi por completo los beneficios de la sindicación. Quienes se oponen a los sindicatos de trabajadores públicos de enfrentar a las personas que utilizan el servicio público en contra de los trabajadores con el argumento de que los aumentos salariales deben ser pagados por los aumentos de impuestos, recortes en los servicios o el aumento de los precios. Sí, fomentando la envidia y la transmisión de la culpa es un medio fácil de dividir y gobernar.

La invocación ritual de "proteger al público" se esconde una gran parte de la verdad. Se oscurece el hecho de que existen diferentes clases económicas bajo esa etiqueta, con diferentes intereses. Estas medidas de "austeridad"  involucran principalmente el recorte de las pensiones y las prestaciones sociales a millones de personas, la reducción de los salarios, el empobrecimiento de la mayoría de la población. Estas demandas de la necesidad de "sacrificio" se integrante de un esfuerzo por hacer el sistema de ganancias parece inevitable: para que parezca que la economía sobre la base de otra cosa que el uso de la tierra y la humanidad para beneficio de algunos individuos privados es impensable y por lo tanto, de la tercera edad, privados de pensiones, debe pasar hambre para salvar el sistema de ganancias de la Infancia.. debe quedarse sin atención médica y con la ropa y la comida suficiente para salvarlo. Cuando se piensa en ello, que está en huelga contra los políticos los sectores público y los que cortan los servicios a los pobres o los ancianos o los sindicatos que se movilizan contra los recortes? ¿Quién está extorsionando la gente de las empresas que amenazan con cerrar las fábricas y volver a localizar por la subcontratación o los trabajadores que están comprometidos con las comunidades en que viven?

El poder de la mano de obra y el derecho de huelga importa. Los trabajadores, ya sean del sector público o privado, la huelga cuando creemos que no tenemos otra opción. Podemos marchar y demostrar, el vestíbulo y voto, pero hay veces en que tenemos que tirar todos de nuestro poder, es decir, nuestra capacidad para interrumpir una empresa o una ciudad, en una pelea. A veces esa lucha es la mejora de nuestros salarios y beneficios. En estos días parece que es sobre todo para defender lo que hemos ganado en el pasado.

Malcolm X, una vez dijo: "Yo estoy del lado de la justicia, quien está en el lado." Por cierto, él también fue asesinado a balazos a la misma edad de 39 años, 3 años antes del asesinato del Dr. King

lunes, 2 de abril de 2012

Ante la huelga general del 29 de Marzo de 2012, la necesidad de una comprensión política (Trabajadores por el SOCIALISMO MUNDIAL)

La huelga general del 29 de Marzo se produce en un contexto de brutales ataques a las condiciones de vida y las limitadas conquistas sociales logradas por años de luchas obreras, tanto a nivel nacional como europeo o internacional. Llevamos cinco años ya de crisis y cualquier anuncio de “brotes verdes” no ha sido sino un mero espejismo. A nivel nacional los ataques del Mariano-PP tanto desde el gobierno central, como desde las autonomías, no son un monopolio de la derecha; fueron precedidos por ataques históricos por parte del “obrero” gobierno del ZP-Alfredo-PSOE. Nos enfrentamos a una reforma laboral que supone un salvaje abaratamiento del despido y un aumento de la precarización, subida generalizada de impuestos (IRPF, IBI, y todo tipo), más de 5 millones de desempleados, ataques a los salarios de los empleados públicos, despidos de miles de contratados e interinos, recortes y degradación en servicios públicos esenciales como la educación o la sanidad. A nivel de Europa vemos un cortejo de recortes, comenzando por Grecia, con la amenaza de extensión a los países más potentes de la zona Euro caso de que el sistema europeo entre en fallida, urdidos todos ellos por el conglomerado financiero-estatal de la Unión Europea. Tampoco se libran los USA donde se baten records históricos de pobreza y el número de personas sin hogar o sin seguro médico

Es en el contexto de la reforma laboral del PP, en el cual los sindicatos mayoritarios (UGT y CCOO) han declarado una huelga general a la que se han adherido otros minoritarios (CNT, CGT, SOC, STEs …). Sin negar el oportunismo de unos sindicatos “del régimen”, cuyos dirigentes han estado compartiendo mesa y pancarta con ZP y Rubalcaba y otros líderes socialdemócratas; su convocatoria responde de una forma deformada a un descontento real, tanto en las bases de trabajadores sindicados, como en aquellos que no lo están
Luchar es necesario: los avances logrados por los trabajadores en salarios, servicios sociales, pensiones etc., históricamente, no han sido regalados por gobiernos o los empresarios benevolentes, sino que nuestra clase tuvo que luchar por ellos. Y la única manera para la clase trabajadora de defender estos logros es a través de la lucha colectiva democrática y unificada. Y en esta ocasión en que vivimos un ataque sin precedentes no podemos renunciar a la lucha, aún dentro del marco muy limitado planteado por los sindicatos y buscando su superación.

Los sindicatos, su política y sus limitaciones

Todos los trabajadores: sindicalistas o no sindicalistas tenemos los mismos intereses históricos. La pertenencia a un sindicato no determina si eres o no un miembro de la clase obrera. Los trabajadores somos una unidad económica, ya que trabajamos por un salario. Nos vemos obligados a vender nuestras energías físicas y mentales y en el proceso somos explotados, en la medida en que producimos una mayor cantidad de la riqueza de la que recibimos.

Los sindicatos como organización vienen funcionando en los países desarrollados cerca de doscientos años. En un primer momento fueron prohibidos por los gobiernos de la burguesía (incluso la más “liberal”), por ser supuestamente una coacción a la libertad económica del “ciudadano empresario”. Progresivamente la burguesía tuvo que ir aceptando su existencia más o menos a regañadientes. No se puede negar que la lucha por reivindicaciones económicas ha podido aumentar los estándares de vida de la clase obrera, en aquellos periodos en que el crecimiento económico le permitía a la burguesía hacer concesiones. Pero no han podido evitar la tendencia general, tanto a nivel nacional, europeo o de todos países desarrollados desde la crisis del 73 a reducir las condiciones laborales de los trabajadores, ni a evitar la lacra del paro, que es una de las armas más maquiavélicas de coacción y de división de la burguesía dentro de la clase obrera. Y menos todavía ahora en esta crisis donde la voluntad estratégica de reducción de costes de la burguesía es una política que admite pocas fisuras.

Las empresas privadas capitalistas a las nacionalizadas de ‘Capitalismo de estado’ se fundamentan en la obtención de una ganancia y no puede sobrevivir mucho tiempo sin ella. Los sindicatos no pueden empujar los salarios hasta un nivel que impida la consecución de beneficios dentro de la lógica capitalista. Cuando las empresas están comercializando sus productos de manera rentable un sindicato puede aspirar a obtener concesiones amenazando con detener la producción e interrumpir el flujo de ganancias. Pero contra de una empresa a punto de quebrar, o durante una depresión general, cuando las empresas están reduciendo la producción, de pie, los trabajadores o cierres de fábricas enteras, la huelga, por si sola, sin perspectiva política es un arma roma. Por no hablar de los trabajadores de servicios sociales como la sanidad o la educación, caso en el que la huelga puede redundar en el perjuicio al usuario, intentando la prensa oficial incitar a la división.

Los sindicatos, luchando las mismas antiguas batallas una y otra vez, no ofrecen una manera de salir del callejón sin salida del capitalismo. No hay nada que los sindicatos pueden hacer que altere sustancialmente el funcionamiento del capitalismo.

Históricamente, por otra parte, ha habido una tendencia de los sindicatos a integrarse en el aparato de Estado y tener empresas, compañías de seguros estar representados en consejos de administración, disponer de empleados asalariados etc. Eso es especialmente escandaloso en España en el caso de CC OO y UGT, que aparte de su baja afiliación están ganando una creciente desconfianza de capas de la misma clase trabajadora, especialmente jóvenes y parados que se sienten “como un cero a la izquierda” en relación con sus propuestas. Parte de este sentimiento se ha manifestado de forma clara en el movimiento de los ‘indignados’.

¿En qué medida los sindicatos modernos todavía pueden considerarse como organizaciones democráticas, en el sentido de estar dirigidos por y para los trabajadores? Que los sindicatospresten un servicio a sus miembros no se puede negar. Lo que es relevante en este contexto es el grado en que los sindicatos están a cargo de sus miembros. La mayoría de los sindicatos tienenconstituciones democráticas formales que establecen un amplio grado de participación de los miembros y el control democrático. En la práctica, sin embargo, estas disposiciones son a vecesineficaces y el control real de muchos sindicatos está en las manos de un bien afianzado liderazgoa tiempo completo (liberado), cuya mentalidad está bien lejos de la de trabajador común.

Son estos líderes los que a menudo colaboran con el Estado y los empresarios en la administración del capitalismo; que se involucran en el apoyo a los partidos políticos y los gobiernos que actúan contra los intereses de la clase obrera.

Pero sería un error cancelar a los sindicatos como organizaciones de lucha de la clase obrera. El sindicato tiende a convertirse en una institución, aparte de sus miembros, pero la política de esteaún está influenciada por las opiniones de sus miembros. A pesar de que los sindicatos se handesviado en ocasiones de esta función básica, pueden ser presionados por sus miembros en el cumplimiento de ello y por ello útiles para la clase obrera. Ellos proporcionan un mínimo deprotección frente a las presiones sobre los niveles salariales que siempre existen en el capitalismo.
 
No obstante, al tener los actuales sindicatos como programa la simple “mejora” de los salarios y no la abolición del sistema de esclavitud asalariada, no van al fondo del problema.

¿Cuál es la alternativa?

La única alternativa al sistema capitalista es el socialismo, en el que la producción será para el uso, no el beneficio, las personas tengan libre acceso a la riquezade acuerdo con las necesidades determinadas por ellas, no de acuerdo con su capacidad de pago, los miembros de la sociedad administran y autoorganizan democráticamente sus asuntoshumanamente, y no según la lógica de la reproducción del capital.
 
A diferencia de la lucha economicista de los sindicatos, la tarea de crear el socialismo es una lucha política, ya que implica la conquista poder político por la clase obrera. Los socialistas ponen gran énfasis en el hecho de que la nueva sociedad sólo se puede alcanzar con una mayoría de los trabajadores que entiendan y voluntariamente se adhieran a la misma. No puede ser conseguido por la insurrección minoritaria "en nombre de" la clase obrera o por líderes de cualquier tipo. El logro de la revolución - que simplemente significa la transferencia política de un sistema social a otro - debe ser el acto consciente de la clase obrera. No debemos ser líderes ni seguidores.

Es evidente que la sociedad socialista será totalmente diferente a la sociedad en que vivimos hoy en día. Socialismo no significa estados totalitarios de ‘Capitalismo de Estado’ (como la ex_URSS, China o Corea), la caridad, el reformismo (PSOE, Laborismo, IU..) o el “Estado de Bienestar”, el aventurerismo romántico de las barricadas. El socialismo será una sociedad mundial en el que los medios de vida son de todos, sin distinción de raza o sexo. Producción y distribución serán planificadas democráticamente, con el único propósito de proporcionar comodidad y la felicidad de los habitantes de la tierra. 

Con la fuerza de la comprensión del mundo que nos rodea, la motivación del deseo de un nuevo orden social, y los esfuerzos unidos de millones de conciencias de clase entre hombres y mujeres, no hay fuerza que pueda interponerse en el camino de la instauración del Socialismo.

martes, 13 de marzo de 2012

El capitalismo en crisis: ¿Reformas, colapso, o revolución socialista?


20 de febrero 2009
Por MS


La grave crisis económica ha dominado los titulares periodísticos, día tras día durante al menos los últimos seis meses, como ninguna otroepisodiode la historia reciente. Los masivos despidos, pérdidas y quiebras se han vuelto tan habituales como el diario recuento de muertos en Irak y Afganistán. Las colas de desempleados están desbordadas y ningún trabajo parece seguro.

No sólo es la situación fuera de control, sino que los trabajadores son conscientesdel escaso control que tienen sobre sus vidas. Su propio futuro está en manos de los líderes empresariales y políticos, que no pueden hacer nada más que seguir los impulsos inhumanos del capital.

Un aspecto deslumbrante, sin embargo, es el mercado de vendedores ambulantes de “soluciones”y de profetas de la catástrofe, que está en pleno auge. Por un lado, están los expertos que afirman conocer el secreto para conseguir enderezar de nuevo el capitalismo y curar el sistema de sus tendencias maníaco-depresivas, mientras que por otro lado, existe la minoría que ve la crisis como el comienzo del colapso final del capitalismo.

Los artículos de este sitio web, en contraste con la conmoción, pueden parecer tranquilos, o incluso complacientes. De la misma forma queen los días más tranquilos de antes de la crisis, seguimos abogando por el socialismo esencialmente en el mismo tono y con los mismos argumentos. Algunos lectores se preguntarán cómo esta crisis afecta a los socialistas y cómo estamos respondiendo a la misma. ¿En que nos diferenciamos de los que se ofrecen para resolver la crisis o de aquellos que dicen que estamos presenciando el fin del capitalismo?

Soluciones reformistas

Como trabajadores, los socialistas no necesariamente nos deleitamosconla crisis económica, en la medida en que nos enfrentamos aldesempleo o a recortes de salarios como todos los demás. Ser socialista no dota a una persona de un campo de fuerza de protección para bloquear los efectos nocivos del capitalismo. No hay duda de que la clase obrera, incluyendo a los socialistas, seremos los más afectados de esta crisis.

Es en esta atmósfera de ansiedad que los reformistas de todo tipo se adelantan para ofrecer vías de escape a seguro de fuego para aliviar el capitalismo de su resaca y mantenerlo sobrio para siempre. La mayor parte de la izquierda sigue confiando en que una mayor intervención y regulación por parte del estado más o menos hará el truco, que apunta a lo bien que aparentemente trabajaba en los años 1930. Eso es ciertamente discutible, pero estas ideas, probablemente confrontarán con la realidad muy pronto. Incluso si tales medidas son más o menos eficaces, la crisis aún puede prolongarse durante varios años, aunque nadie está realmente en condiciones de hacer predicciones claras.

El claro objetivo de los reformistas es conseguir que el capitalismo vuelva de nuevo a enderezarse, aunque abuena parte de la izquierda, le gusta condimentar su propio reformismo keynesiano con una retórica revolucionaria. Son capaces de salirse con la suya gracias a la idea generalizada de que cualquier participación del Estado en la economía es "socialista".

Los reformistas más imaginativos han visto la nacionalización de la banca, por ejemplo, como una parte integral de las medidas tanto para superar la crisis y como para poner en marcha un nuevo sistema de producción socialista, más allá de una simple medida temporal para apuntalar el sistema financiero en crisis. Este tipo de "socialismo" puede ser muy atractivo desde el punto de vista del marketing -, ya que ofrece algo para todos - pero esos reformistas están, de hecho, vendiendo una especie de capitalismo de Estado bajo una etiqueta falsa.

Tomemos el Socialist Equality Party (Partido Socialista por la Igualdad) , por ejemplo, que el pasado septiembre, en el momento del colapso de Lehman Brothers, confiadamente haya realizado la siguiente reivindicación como parte de un "programa socialista":

‘El sistema financiero en su conjunto debe ser sacado de las manos privadas y nacionalizado bajo la forma de un servicio público bajo el control democrático de la clase obrera, con medidas adoptadas para proteger las explotaciones de los pequeños ahorradores y titulares de acciones. Debe de estar subordinada a las necesidades sociales de las personas y dedicada al desarrollo y expansión de las fuerzas productivas con el fin de eliminar la pobreza y el desempleo y mejorar enormemente las condiciones de vida y el nivel cultural de toda la población.’ ("La crisis de Wall Street y el fracaso del capitalismo americano")

El autor, Barry Grey, presenta esta demanda como parte de un "programa socialista que coloca las necesidades de la gente antes de que los beneficios y las fortunas personales de la élite gobernante," necesario porque "no hay solución dentro del marco del sistema de ganancias "a la" crisis del sistema económico y político americano". Así que simplemente podemos suponer que su sistema financiero nacionalizado estaríafuncionando en el sentido de una sociedad socialista (o una sociedad que sigue un" programa socialista ").

Sin embargo, con un “socialismo” de este tipo: ¿Quién necesita reivindicar el capitalismo? Todavía habrá un sistema financiero, por lo que uno tendría que asumir que los bienes se pagan con dinero y por lo tanto se producen para el mercado. No habría necesidad de nada de eso, sin embargo, en una sociedad donde las cosas se produjesen para satisfacer directamente las necesidades de la gente, tal como democráticamente ésta las determinase. Puede sonar bonito decir que el sistema financiero tomará la "forma de un servicio público bajo el control democrático de la clase obrera" y estará "subordinado a las necesidades sociales de la gente", pero ¿qué significaría eso en la práctica? (Incluso ese "programa socialista" suena un poco cutre, con su promesa de "poner las necesidades de la gente antes de que los beneficios y las fortunas personales de la élite gobernante", lo cual, naturalmente, supone la continuidad de la existencia de una élite gobernante rica.)

Tal vez deberíamos felicitar al Socialist Equality Party de tener el controlen la curva de este tema de la nacionalización, como en cualquier buen "partido de vanguardia" debe ser, ahora que muchos gobiernos capitalistas están pensando en aplicar esas medidas. Y podríamos seguir con ellas si la nacionalización de la banca tiene éxito en estabilizar el sistema financiero. Pero esta organización y tanta otras similares se merecen nuestro desprecio por disfrazar medidas reformistas con traje revolucionario. Sus dulzonas promesas sólo bloquean el camino hacia la revolución por distorsionar completamente el significado del socialismo.


La teoría del colapso

En el extremo opuesto a los reformistas, o al menos en lo que parece, están quienes sostienen que el colapso final del capitalismo ha comenzado, y que los esfuerzos para apuntalar el sistema están condenados al fracaso.

Las razones dadas para este colapso inevitable varían un poco, sin embargo. Algunos argumentan, como muchos marxistas hicieron en la década de 1930, que es el resultado de las contradicciones internas del capitalismo, como la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Pero muchos más, incluyendo los partidarios de la teoría del pico del petróleo, ven el colapso como resultado de la colisión del capitalismo con una fuerza externa que impide suciclo de acumulación y expansión, que es el oxígeno del sistema.

No sólo hay una miríada de razones que se esgrimen para explicar el colapso inevitable, sino que hay conclusiones totalmente diferentes acerca de lo que llegará a reemplazar al capitalismo. Hay quienes ven el colapso como la radicalización de la población queagruparía a los trabajadores en torno a una perspectiva revolucionaria, mientras que otros muestran un largo período de anarquía social o incluso un retorno a la vida pre-industrial, y aconsejan a la gente retirarse a las colinas trashacer acopio de oro, armas y semillas de hortalizas.

Independientemente de las diferencias particulares, sin embargo, la idea de un inevitable colapso del capitalismo implica claramente que un gran cambio histórico podría tener lugar independientemente de nuestras acciones. En lugar de reemplazar el socialismo al capitalismo, sobre la base de las decisiones y acciones conscientes de los trabajadores, nos encontraríamos con que el capitalismo termina en algún momento, y que su hundimiento estimularía entonces un gran cambio social (para bien o para mal).

Uno podría preguntarse, sin embargo, qué tipo de sociedad que existiría en el ínterin, independientemente de lo breve que fuese, entre el colapso de lo antiguo y la aparición de lo nuevo. Esta sería "no capitalista", es de suponer, pero ¿cuál sería la línea divisoria entre los dos? ¿Es posible que una sociedad no sea capitalista, pero aun así no ser ninguna otra cosa?

La razón de la mayor parte de la confusión entre los "catastrofistas", como se denominan a veces, es que - al igual que los reformistas que confunden la nacionalización con el socialismo - no tienen una comprensión clara de lo que es el capitalismo, exactamente. Es decir, en lugar de entender el capitalismo en el nivel más esencial, como un sistema de producción de mercancíasbasado el afán de lucro, se quedan atrapados en las diversas formas de capitalismo, y pensar que algunas son más capitalistas que los demás.

Es cierto que formas de capitalismo o los gobiernos particulares pueden colapsar, pero esto no debe ser visto como el colapso del capitalismo mismo. Hay muchos ejemplos de colapsos para elegir, sobre todo la caída del gobierno de Weimar en Alemania que fue seguida por un régimen fascista. Por más de una década, Alemania pasó por la crisis económica, la agitación política, y una guerra catastrófica, y sin exagerar, se puede hablar de ese período como un colapso de la civilización. Sin embargo, a lo largo de todo el trayecto el sistema capitalista se mantuvo intacto.

Es más fácil hablar del "colapso del capitalismo" si una persona tiene una idea clara de lo que significa el capitalismo. Y si su significado no está claro, entonces la comprensión del socialismo también será un lío (al igual que los reformistas que confunden el capitalismo de Estado por el socialismo). Es importante, por lo tanto, distinguir entre un colapso económico o político, y elfin del capitalismo en sí, que sólo los trabajadores pueden lograr por su sustitución por el socialismo.

Optimismo en medio de la depresión

La crítica de esas dos tendencias podría llevar a algunos a creer que no ofrecemos ninguna solución a la crisis, o que dejamos de lado los factores objetivos de la realidad y ponemos demasiado énfasis en los subjetivos.

Lo que sí tenemos de hecho es una solución a esta crisis y a la crisis económica en general. Sin embargo, nuestro enfoque del problema es similar a la forma en que nos acercamos a otros problemas, como la destrucción del medio ambiente o la guerra, en los que no proponemos una solución para cada problema. Esto no es porque seamos indiferentes a los problemas, sino porque reconocemos la relación entre los problemas individuales y el sistema capitalista.

En un sentido, la resolución de un problema individual requiere la solución de todos ellos. La solución fundamental al problema de la crisis, por ejemplo, requiere la introducción de un nuevo sistema de producción y consumo que ya no sea mediado por el mercado, por lo que la base de las crisis ya no existirá. En otras palabras, el socialismo es la solución a esta crisis en particular y al problema de la crisis en sí, junto con todos los demás problemas sociales que son consustanciales al capitalismo.

En cuanto a los elementos objetivos frente a los subjetivos, sin duda, reconocemos que la realidad objetiva de la crisis tiene un impacto en cómo las personas ven el capitalismo. Y esta nueva situación puede crear un entorno más favorable para explicar el socialismo.

Ya en los últimos seis meses, ha habido un tremendo cambio en la "opinión pública", por lo que ahora está casi de moda reprendea los banqueros por su codicia e ignorancia. No hay duda de quemás gente que nunca se cuestiona si el capitalismo es en verdad el mejor de los mundos posibles.

Por supuesto, aun cuando la realidad cambiante ha estimulado la reflexión y el debate, las personas están llegando a las conclusiones diversas. Muchos ven la crisis como la quiebra de "neoliberalismo", en lugar del capitalismo en sí, mientras que la mentalidad religiosa, incluso podría decir que es castigo de Dios. No importa lo mucho que la realidad objetiva puede influir en las ideas y teorías provisionales, esta no va a depositar directamente el concepto de socialismo en la mente de una persona.

Así que todavía tenemos la tarea de explicar el socialismo, y es más importante que nunca en la medida en que los trabajadores sufren bajo la crisis. La explicación que ofrecemos hoy en día, como antes, se basa en el reconocimiento de las contradicciones fundamentales y las limitaciones del capitalismo, y la constatación de que este sistema (obsoleto) no puede ser reformado más allá de cierto punto. Y es durante una crisis que esas contradicciones y limitaciones son más evidentes. Marx describe cómo las "contradicciones y los antagonismos de la producción burguesa se desvelande forma explosiva" durante una crisis del mercado mundial, que es un momento en que hay una "concentración real y el ajuste por la fuerza" de esas contradicciones (Teorías sobre la plusvalía).

Con los problemas tan fáciles de ver, y las limitaciones del capitalismo tan palpables, la explicación del socialismo como solución puede muy bien empezar a parecer más concreta y práctica - y urgente - que nunca lo haya sido.

MS

domingo, 11 de marzo de 2012

Rosa Luxemburgo y el control obrero (Rolando Astarita)

Interesante artículo del cual añadimos varios enlaces:
Enlace con blog de Astarita . Tambien aparecen otros artículos interesantes sobre el "control obrero" y el "programa de transición" al estilo "trotskista".

lunes, 5 de marzo de 2012

Tecnologías de la Información y Socialismo (del Socialist Standard)


El socialismo será una sociedad basada en la producción para su uso. Pero, ¿qué significa esto? ¿Cómo podría esto funcionar y qué papel podría jugar la tecnología de la información en el socialismo?

Al describir la nueva sociedad por la que están trabajando , los socialistas se enfrentan con frecuencia la pregunta de "¿cómo funcionará esto?". Los que preguntan a menudo asumen que las cosas sólo pueden “funcionar” con un sistema de dinero y  precios, que las cosas simplemente ocurren, sin necesidad de que ellos participen.

El sistema de mercado de compra y venta probablemente "funcione" bien, en el sentido de que sigue funcionando con o sin las persona traten de controlar a dónde nos lleva. Después de todo, los políticos de hoy en día parecen admitir cada vez más el escaso control que tienen sobre el sistema que simplemente administran. Sin embargo, esta ausencia inevitable de de control social consciente es precisamente el problema. La nueva forma de organización social donde la producción se organiza exclusivamente para su uso puede requerir una participación más activa de la gente, pero esta es la única manera de dirigir la sociedad en interés de toda la población. Así que al responder a la pregunta "¿cómo funcionara esto?" los socialistas reconocen que existe en primer lugar, la necesidad de que la gran mayoría de la gente de entienda y quiera el socialismo.

La forma en que las cosas van a "funcionar" en el socialismo es a través de lo que llamamos "la producción para su uso". Este rasgo definitorio del socialismo no es difícil de entender: simplemente significa producir directamente lo que se necesita, sin necesidad de intercambio monetario como en el capitalismo. A lo largo de la historia humana siempre ha habido la producción exclusivamente para el uso, a partir de la recolección de alimentos y la fabricación de herramientas en sociedades cazadoras-recolectoras. En el capitalismo de hoy en día, hay muchos ejemplos que van desde las actividades de las organizaciones de voluntarios para las tareas del hogar o jardinería.

Producción para el uso

En el socialismo, la producción directamente para el uso será la regla. La producción socialista necesita organizarse democráticamente: una organización de la producción para el uso dictatorial no sería socialismo. Al considerar la relación entre la democracia y la producción, la cuestión de  "¿cómo va a funcionar?" exige algunas respuestas más. En la construcción del socialismo, tenemos que considerar cómo las preferencias y opiniones de toda la sociedad se verán reflejadas en las decisiones que se toman sobre la producción de bienes y servicios.

Tres preguntas específicas acerca de la producción en el socialismo vienen a la mente. En primer lugar, una pregunta sobre el cálculo económico, en segundo lugar  la escala geográfica de la toma de decisiones y en tercer lugar los incentivos en una sociedad socialista. Estas son cuestiones donde el papel de las tecnologías de la información (TI) en el socialismo pueden ser importante en las respuestas ofrecidas por los socialistas.

La primera pregunta concerniente al cálculo económico se plantea por los defensores del libre mercado. El mercado se dice que es un mecanismo descentralizado para el cálculo de la demanda a fin de lograr el nivel adecuado de suministro, tal como se expresa a través del gasto monetario. Hay, por supuesto, defectos en este argumento: el dinero no se distribuye por igual, el mercado no es un sistema tan elegantemente descentralizado y no alcanzar el tipo de eficiencia de los libros de texto tal como se pretende. Sin embargo, existe la necesidad de mostrar cómo los cálculos sobre la oferta y la demanda serían estimados en la ausencia del sistema de mercado.

Sería necesario calcular la cantidad de suministros que serían necesarios para alcanzar un determinado nivel de producción. Este tipo de cálculo de input-output tendría que ocurrir en diferentes escalas geográficas: desde las formas “locales” de cálculo a la regional e incluso mundial. Esto se conecta con nuestra segunda pregunta sobre el alcance de la toma de decisión local frente a la centralizada hecha en el socialismo.

En cuanto a las formas locales de organización, las unidades individuales de producción en el capitalismo (fábricas, oficinas, etc.) ya la tienen sistemas TI para el cálculo de los recursos que se requieren en la producción, así como sistemas de control del stock para la gestión de los suministros de recursos. Aparte de los aspectos que conciernen a la contabilidad monetaria, estos sistemas podrían ser de utilidad que fueran adoptados por la sociedad socialista.

En cualquier caso, la contabilidad monetaria no ayuda con los cálculos de input-output que realmente se necesitan en la planificación de la producción. Estos cálculos se pueden hacer en términos de cantidades (ya sea en kilogramos, litros, watts u otras unidades de medida). Ellos son a menudo, incluso dentro del capitalismo. De hecho incluso en 1973, el economista Wassily Leontief fue galardonado con un premio Nobel por la formular una metodología para el análisis de input-output en que se podría recurrir a esas medidas cuantitativas.

Además de la utilización de sistemas TI existentes, algunos nuevos desarrollos serían necesarios en la organización local de la producción. Por ejemplo, las operaciones de los diferentes tipos de actividad productiva podrían ser hechas abiertas y revisables a través de una información pública mejorada. La toma de decisiones y la contratación de personas con ciertas habilidades son otras áreas donde las TI podrían mejorar la organización de la producción para su uso.

Pasando a las escalas regionales y globales, a menudo se dice que la producción en la sociedad moderna es demasiado compleja para ser objeto de cálculo. Sin embargo, incluso remontándonos a la década de los sesenta, cuando la tecnología informática estaba en sus primeras etapas, teóricos de la mentalidad “socialista” han citado el uso potencial de los ordenadores para el cálculo de input-output auna escala más amplia. La potencia de computación moderna significa que los cálculos necesarios, incluso para millones de productos se podría lograr en minutos. De hecho, la escala computacional de estos cálculos es pequeña en comparación con otras aplicaciones de las modernas "super-computadoras" tales como en el pronóstico del tiempo (ver ‘Towards a New Socialism’ de W. Paul Cockshott y AllinCottrell, SpokemansBooks, 1993)

Toma de decisiones democrática

El procesamiento matemático a gran escala no constituiría el problema de otros tiempos, sin embargo, una sociedad socialista tendría que hacer frente a la cuestión de la mejor manera de democratizar la producción. Podría ser utilizada para proporcionar acceso universal a las fuentes globales de información sobre las diferentes opciones que se plantean en la planificación de la producción. Es importante señalar que el almacenamiento centralizado de información no significa necesariamente que la toma de decisiones debe ser centralizada. La mayor disponibilidad de información facilitaría la propia democracia que los socialistas argumentan que se necesita para prevenir la centralización del poder.

La cuestión de hasta qué punto será posible localizar la producción y la toma de decisiones seguirá siendo un tema de debate, tanto antes como después de la revolución socialista. Ciertamente, la organización local parece adecuada para muchos tipos de producción, algunas de los cuales no necesitarán tanta centralización o incluso nada de la información utilizada en su planificación. Otras cuestiones necesitarán decisiones a una escala geográfica más amplia: algunos aspectos de la gestión del medio ambiente, por ejemplo. La discusión de estos temas se beneficiará de la versatilidad de los sistemas de TI, lo que significa que la toma de decisiones puede ocurrir a la escala más adecuada, ya sea local, regional o global.

Sobre la tercera pregunta, acerca de los incentivos, a menudo se pregunta qué podría motivar a la gente en el socialismo a buscar nuevas innovaciones. La principal respuesta a esto radica en el conjunto completamente nuevo de prioridades y motivaciones en que las personas reconocerían la urgente necesidad de lograr cierto tipo de desarrollo (por ejemplo, el desarrollo de fuentes de energía renovables y otras formas ecológicamente sostenibles de producción). Las TI, promoviendo el intercambio de conocimientos y la cooperación, también serían importantes en el fomento de la innovación, como de hecho lo ha sido, incluso bajo el capitalismo. Un ejemplo de que los socialistas han sido conscientes ha sido el "software de código abierto" movimiento en el que personas separadas geográficamente han colaborado a través de Internet para desarrollar la plataforma informática de Linux. Su trabajo, a la vanguardia de la industria de las TI, se ha organizado sobre una base voluntaria, tratando activamente de evitar el mercado en lugar de utilizarlo.

Un sistema de producción exclusivamente para el uso tendría un conjunto completamente nuevo de prioridades e incentivos para desarrollar en estas áreas y se haría eco de fuentes muy diferentes, tales como la dinámica de la cooperación, la democracia y la libertad implementada para centrarse en aquellas áreas de producción que fueran ampliamente reconocidos como de mayor beneficio.

El rápido desarrollo de la tecnología informática ofrece un nuevo tipo de respuesta a los argumentos a favor del mercado relativa a los cálculos, toma de decisiones e incentivos. El suministro de información sería una parte esencial de la estructura democrática del socialismo y la tarea de diseñar los sistemas que mejor puedan gestionar este será uno de los mayores desafíos que enfrente la sociedad socialista.

El uso de los sistemas de TI en el socialismo no siempre será la faceta de la nueva sociedad que capture la imaginación más. Algunos, incluso, temen que conduzca a un escenario de pesadilla en la que los ordenadores nos empiezan a controlar, en lugar de lo contrario. Estos temores no reconocen el potencial de las TI para facilitar en lugar de dictar la organización social, en la medida en  que se utilizan para trabajar en los intereses del conjunto de la sociedad. Las TI pueden proporcionar las bases para nuevas formas de organización que sobrepasan cualquier cosa que haya o pueda haber existido en el capitalismo.