lunes, 7 de septiembre de 2009

Universo: complejidad, vida y compasión en su línea de evolución (Aurora Despierta)


Da confianza en que el socialismo-comunismo democrático iría en el sentido de su desarrollo, profundizando en el de la vida. Cosmovisión científica para el cambio y alternativa a las religiones.

(Ver nota final sobre el origen de este artículo, libro de 245 pág. colocado en kaosenlared. Así el tema se hace más accesible a quien esté interesado)
Para superar el capitalismo necesitamos comprender no sólo su naturaleza, sino la humana (“Humanidad, verdugo, víctima y esperanza” en kaosenlared), las leyes de la vida y del Universo. Ello nos revelará la corriente de la existencia, el sentido de la vida y cuán reaccionario es el capitalismo decadente. Impulsará una cosmovisión alternativa a las ideologías y religiones. Reforzará la teoría revolucionaria. Y esto sólo es el comienzo.

¿Es el Universo hostil a la vida?. Si salimos de nuestra atmósfera sin más protección, moriremos. Incluso con nuestra actual tecnología no tendríamos suficiente protección en el espacio exterior o sus proximidades en caso de eyección de masa coronal durante una tormenta solar de las que justo nos protege el campo magnético terrestre. El Universo es para nosotros, fuera de las acogedoras condiciones de nuestro planeta, muy duro sin los recursos de la más sofisticada tecnología y lo seguirá siendo en el futuro. De modo que si lo vemos desde nuestra perspectiva de humanos y terrícolas parece que el Universo sí es hostil a la vida. Sin embargo no conocemos la suerte de la vida en el conjunto del Universo, si abunda o no y hasta qué punto está evolucionada. Visto desde la perspectiva de la totalidad del cosmos, sea mucha o poca la vida que albergue, no creo que pueda considerársele hostil a la vida, sino al contrario. A diferencia de otros posibles universos, en las leyes más básicas de éste se otorga una gran oportunidad al surgimiento de la vida gracias a la duración del Universo, al tiempo de existencia de las estrellas y otras condiciones más complejas en las que no voy a entrar y se pueden encontrar en los libros recomendados en la bibliografía mínima del final. La rutina de la materia inerte no es la creación de materia orgánica y vida, sino la prolongación en diversas formas de materia inerte, predominando la más simple (hidrógeno, helio). La actitud exigente y quejica es muy antropocéntrica, humanamente caprichosa, de seres “consentidos” pues el Universo, a pesar de su “hostilidad”, ha sido capaz de preparar, al menos en la Tierra, un nido acogedor para la vida. No somos especiales en el sentido antropocéntrico (finalidad del cosmos, cumbre de la creación divina, destino del Universo, diseño inteligente, plan divino, Principio Antrópico...), sino en el sentido de ser una creación involuntaria y prodigiosa de la materia más humilde, un regalo del cosmos por el que debemos sentirnos afortunados.

Simplificando, para entender lo fundamental, no es lo mismo decir “PARA QUE la inteligencia sea posible en el Universo, en su comienzo ha tenido que ocurrir X” que “X ha ocurrido PARA QUE haya vida inteligente en el Universo”. El primer enunciado expresa una condición, busca una causa y el segundo encuentra una finalidad, propósito. Confundir el primero con el segundo es un error de pensamiento teleológico (finalista), emparentado con el teológico de la creación o diseño inteligente divino. La inteligencia es una posibilidad, no un imperativo, que se ha dado a partir del potencial comprendido en las condiciones iniciales, pero -por lo que conocemos- tras un complicado y aleatorio proceso evolutivo que después de alcanzar en algunas fases una gran complejidad ha terminado con extinciones masivas para volver a ascender en una variedad muy diferente e imprevisible de especies que también han acabado extinguiéndose, hasta que, al fin, en una de esas oportunidades ha llegado a producirnos fortuitamente. Que las condiciones iniciales sean asombrosas por su ajuste fino e improbable al menos según nuestra actual comprensión científica, no significa que haya una intencionalidad en su diseño sino, lo más probable, un resultado de los muchos, más o menos afortunados, en la variedad de evoluciones de la energía-materia, uno de los tal vez múltiples universos existentes.
El surgimiento de la vida, según los biólogos, implica en sí tanta complejidad en el funcionamiento de la materia que no se daría con facilidad. De darse, lo más probable es que no sobrepase sus formas más elementales (bacterias) que son las que dominan nuestro planeta. Una mayor complejidad sería probable pero sólo marginal. En cuanto a la inteligencia, puede no aparecer nunca, dada la sofisticación de la materia implicada. La principal ventaja de la complejidad no es la mera supervivencia, pues las bacterias se las arreglan muy bien para eso, sino que da una oportunidad al conocimiento, la consciencia, la inteligencia y de ahí la intervención compasiva y respetuosa con el resto de la vida y el cosmos.

Si el surgimiento de la vida y de la inteligencia fuesen algo inevitable en el Universo -como creen muchos astrónomos contra el criterio de muchos biólogos-, este Universo sería sin duda amigable para la vida. Si la vida y la inteligencia fuesen extraordinariamente improbables y resultado de un proceso muy aleatorio, no por ello concluiríamos que el Universo sea hostil, pues a pesar de la dificultad para la materia de producir vida inteligente, lo ha conseguido, lo que nos haría más afortunados por haber alcanzado esa condición excepcional.

¿Podemos confiar en el Universo?. Si aceptamos la convención de arriba y abajo en el cosmos y nos acercamos a nuestro planeta desde el polo Sur, lo veremos suspendido en un abismo sin fondo, en un Universo inabarcable que escapa absolutamente a nuestro control, conocimiento y, en gran parte, comprensión. Si los astrónomos están en lo cierto, el Universo continuará su expansión hasta la extinción de las estrellas y con ellas, de la vida. Si nos fijamos en la muerte, las enfermedades, los sufrimientos, la explotación, la lucha por la supervivencia, la predación, la “escalada permanente en la guerra armamentística” de los seres vivientes, la competencia, lucha y evolución entre las especies, la matanza universal como sostén de la vida animal o más primitiva (virus, bacterias), colosales transformaciones geológicas, terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, impacto de asteroides, dramáticos cambios climáticos, ciclos de abundancia y escasez de vida, extinción en masa de especies, estrellas gigantes rojas, supernovas, agujeros negros, etc podemos concluir que el Universo merece poca confianza. Podemos morir en cualquier etapa de nuestra vida (infancia, juventud, edad adulta, vejez) víctimas de un ser incomparablemente menos complejo (virus, bacteria) o del accidente más tonto. La enorme inversión en términos de evolución del cosmos y de la cultura humana que supone la creación y desarrollo de un ser humano hoy, puede perderse antes de que alcance su madurez, se reproduzca o pueda transmitir el bagaje cultural de su experiencia de la vida. Miles de personas buenas y capaces de contribuir a la corriente de humanidad en nuestra especie pueden ser eliminadas por un puñado de psicópatas y los egos que colaboran con ellos, incapaces de aportar nada pero que están situados en posiciones de poder; por no hablar del psicópata “por libre”, criminal y “asesino en serie”.

Pero, al menos en parte de esto, parece consistir precisamente el juego de la vida y muchos fenómenos violentos la hacen posible y también su evolución. Tan “milagrosa” como la existencia de cada ser humano lo es la de todos los seres. El “milagro” es la esencia del juego trágico de la vida. Ahí estaría su gracia, como el humor del absurdo. Nuestra existencia no es más absurda que la del conjunto del Universo condenado a la extinción pero que ha dado lugar al fenómeno de la consciencia y la inteligencia. No es el mejor universo imaginable pero es el que existe y ante la imposibilidad de cambiarlo, debemos aceptarlo, reconociendo su lado positivo y que siempre es mejor que nada. La vida no incumple ningún contrato o promesa. No es una estafa, sino más bien un juego arriesgado, a veces una broma divertida, otras una broma pesada. La matanza generalizada, la extinción, destrucción, catástrofes, crean las condiciones para alguna ventaja evolutiva de la materia y la vida.

La materia, dentro de sus limitaciones e inconsciencia, en el desenvolvimiento de la dinámica creada por el juego entre el azar y la necesidad, desde un desequilibrio relativo y la selección natural de los procesos fisico-químicos más productivos o estables, acaba sacando de sí el mayor partido posible. Por esa vía tal vez exista ¡una evolución de las leyes naturales! (Lee Smolin, en el programa 400 de “Redes”, TVE2, 30-V-2006). ¡Nosotros somos la prueba de que no le sale tan mal para no saber lo que hace!. La destrucción, la muerte, etc, parece ser el peaje del viaje de la materia por la vida hasta la consciencia y la inteligencia, también la compasión, al menos en nuestro planeta. El Universo es un gigantesco campo de juegos cuyas reglas básicas son las leyes de la materia y de la evolución de la vida. Como todo juego tiene su principio y su final, piezas que entran en él y se sacrifican, jugadores perdedores y ganadores. Un juego con reglas, pero sin un propósito, plan, dirección, finalidad, flecha; sólo ponerlo en marcha y a lo que resulte, aunque esté predestinado, al parecer, a terminar. La combinación de leyes y azar han dado lugar, al menos en nuestro planeta, al surgimiento de la consciencia, aunque no estaba predestinada, no era inevitable. Lo peor de este juego es cuando algunos hacen trampa o pretenden manipular las reglas a su favor sacando ventaja sobre los demás.

La evolución de la materia y la vida no obedece a los designios de una inteligencia (Dios), no hay en ella un propósito. Si es el resultado de un mecanismo ciego debemos estar infinitamente más sorprendidos y agradecidos por la parte que nos toca que quejosos por los costos de su desenvolvimiento.

El más tonto puede encender un televisor sin comprender nada de los conocimientos que han sido necesarios hasta llegar a producir un aparato tan sofisticado de un manejo tan sencillo. Un idiota, con igual facilidad, puede destruirlo. Cuando provocamos la extinción de una especie (aunque sea un insecto) nos estamos cargando una rama de la evolución y sus posibles futuras derivaciones; para siempre, de modo irreversible y en muy poco tiempo, cuando a la Naturaleza le ha costado miles o millones de años producir lo irrepetible.
Una pareja humana, en sólo unos pocos minutos, puede poner en marcha el proceso por el que, el cuerpo de la mujer, sin apenas intervención de su “yo”, se encarga de producir una nueva criatura de nuestra especie. Lo que a ella le cuesta nueve meses es el resultado final del “trabajo” evolutivo de toda la historia del Universo hasta hoy. Cada bebé, al nacer, sale de un “túnel del tiempo” de 14 mil millones de años. Un viaje inevitable para todo nacido al que nadie está destinado. A través de un acto tan simple somos partícipes ahora de lo que el Universo ha necesitado una eternidad en producir; una nueva persona, consciente, capaz de admirar y amar la vida, que está aquí sin tener por qué.

En el acto reproductivo sexuado entre las plantas encontramos una evolución en el sentido de mayor exigencia de cooperación. En unas especies, la fecundación se deja confiada al azar del viento, pero en otras se precisa la participación de insectos o aves para la polinización. En las especies animales encontramos una amplia escala, desde la simple sincronización en la emisión de las células sexuales (corales en determinada noche lunar), la proximidad (peces machos y hembras no se unen, sólo depositan juntos sus células reproductivas, en el desove), a la unión sexual por penetración. En la responsabilización entre machos y hembras por la descendencia vemos también una gradación en la relación, desde exclusivamente para el acto sexual, asegurarse la concepción, protección durante la gestación y nacimiento, durante largo tiempo asegurando la crianza de la nueva generación... lo que puede llegar a formas sofisticadas de división de tareas y compromiso del macho (caballito de mar, pingüino emperador).

El cuidado de la prole tanto por parte de la hembra como del macho, está más extendido entre las especies de lo que tendemos a pensar, incluso entre los invertebrados. Está presente en especies que no son sociales. Esta relación es un gran salto evolutivo pues la vida ya no es sólo luchar, protegerse entre los semejantes y el contacto ocasional para el apareo, sino una relación estrecha, sostenida, que implica el desarrollo de lazos emocionales, muchas veces entre los progenitores, pero casi siempre entre la madre y la cría, de diferente gradación según las especies, que supone interés no egoísta y cuidado por el otro.
Aunque en las mismas especies cuidadoras de su descendencia encontramos casos de canibalismo, asesinato de los hijos de otro macho para aparearse con su hembra, fratricidio entre las crías sobre todo cuando escasean los recursos, en líneas generales, el cuidado de la descendencia trae al mundo las bases para la empatía, la simpatía, la compasión. Fundamental para la plena comprensión de la interdependencia de todo, y de la existencia como tesoro y “milagro” y sus implicaciones: el cuidado por lo que forma parte de la red de la existencia que nos sostiene a todos, que no existirá siempre y es irrepetible. Es así como la compasión y el amor acaban formando parte del sentido de la vida, de su propia existencia, garantía de su perpetuación y evolución. Esto es también un resultado del “frío” e “indiferente” Universo; no podemos decir que la vida es “cálida” mientras que las estrellas no lo son, pues la vida sólo se origina y existe gracias a la materia estelar, su luz, calor y elementos pesados. La vida en la Tierra no es ni una excepción ni contraria a las leyes del Universo; ni nuestro hogar natural algo construido frente a la hostilidad de la naturaleza cósmica, pues gracias a la larga duración de las estrellas se da tiempo a la vida para evolucionar. Aunque fuera de la biosfera el Universo pueda ser letal para nosotros sin la protección adecuada al no ser nuestro hábitat ni medio natural para la evolución de la especie, es gracias, no contra o a pesar del Universo que surge la compasión. La compasión es un gran salto en la evolución. Seres como nosotros con una capacidad de impacto enorme sobre el resto de la naturaleza, superior a la de cualquier otra especie y comparable a los grandes fenómenos geológicos o astronómicos, al no ser una fuerza ciega sino consciente, debemos mirar más allá del azar y el derecho de la fuerza, valorando lo más preciado del cosmos, la biodiversidad, la compasión, la consciencia, para asegurarnos de su continuidad en lugar de echarla a perder tras un esfuerzo natural de tantos millones de años. La compasión introduce la moderación, la prudencia en la expansión de la vida que podría lanzarse desbocada por los derroteros de la dominación, la fuerza, el atropello y la aniquilación de otros. La compasión establece los límites de sentido (por qué vivir) para una vida humana humanizada y por tanto, las finalidades (cómo y para qué) a fijarse. No quiere decir que la compasión esté predeterminada en la evolución de la materia, sino simplemente que aquí así se ha dado y siendo nosotros parte de esto, debe considerarse en nuestra concepción de sentido. Y creo que es una suerte que la compasión, la consideración por otras existencias y de ahí al cuidado por lo existente, otras formas de la materia, haya pasado a formar parte de la evolución, para la que tiene sin duda una funcionalidad pues la favorece preservando lo más complejo, costoso y frágil, que puede ser también lo más capacitado para un mayor cuidado por mayor potencial de evaluación del mundo; la compasión cuida de la compasión.

En algunas películas de ciencia-ficción se expone la existencia de una especie depredadora desalmada, consumidora de mundos. Acaba con los recursos del planeta, lo degrada, extermina las especies en su provecho o por desconsideración y tiene que mudarse a otro, lo que no le resulta difícil por su extraordinaria tecnología espacial. Que no utilicen la tecnología para preservar su hábitat, se explica por su falta de compasión con las demás especies; por eso también están dispuestos a acabar con nosotros como si fuésemos cucarachas. En este supuesto se cumpliría la regla evolutiva de que sobrevive quien se adapta al medio o es capaz de buscarse otro medio y, más vulgarmente, la victoria del más fuerte. Pero sin duda, se produciría un enorme empobrecimiento del cosmos, evitable con la debida compasión o cuidado considerado. Así que una compasión bien entendida dejaría más posibilidades abiertas a la evolución del cosmos, en particular de la vida y por tanto al desarrollo de la conciencia, por improbable que pueda ser.

Recuerdo haber visto en un documental emitido en la televisión a una leona mutilada de una pata que sobrevivía porque los demás miembros de la manada (parientes) permitían que comiese de lo que ellos cazaban y la daban protección. En otro documental, un hombre joven que tiene un zoo moderno, con amplios espacios al aire libre, ha criado desde el biberón a varios leones machos y hembras y hienas. Esto y un trato muy respetuoso, sin violencia, le ha permitido establecer con ellos una relación asombrosa de cordialidad y confianza incluso con una leona con cachorros recién nacidos. Los animales, aunque no tienen que cazar para alimentarse, conservan muchos de sus instintos, como demuestra su reacción cuando ven a los de otras especies. Pero en el trato con su criador, casi parecen perros domésticos, pues lo ven como a una gran madre, hermano mayor, con manifestaciones de alegría y afecto indudables cuando entra en su territorio, totalmente vulnerable. Los murciélagos vampiros regurgitan la sangre para alimentar al compañero que sufre inanición, aunque no sea pariente. Se han encontrado restos humanos del Paleolítico que demuestran el cuidado por la comunidad a personas adultas que ya no podían valerse por sí mismas. Este comportamiento compasivo no es exclusivo de la humanidad aunque sea más raro entre los animales.

La relación de apego entre madre y cría, en los animales más inteligentes y menos autosuficientes al nacer, será fundamental para la supervivencia de la descendencia y el aprendizaje de su autonomía. En nuestra especie es clave tanto para eso como para la constitución de una personalidad sana (estudios a partir de John Bowlby) por lo que es responsabilidad de la comunidad poner los medios para que la relación de apego se desarrolle normalmente pues la empatía, la compasión, la solidaridad, el amor, dependen en gran parte de ello. Es demasiado lo que está en juego como para arriesgarlo con mezquinos criterios economicistas tan propios del capitalismo, de dominio de género o de una equivocada orientación en la igualdad social fruto de una sociedad tan competitiva e individualista. Nuestra mejor inversión en el futuro es una maternidad deseada, protegida y una infancia querida y feliz. Durante al menos en el primer año de vida del bebé, la maternidad debe tener toda la prioridad. Posteriormente a la madre se la apoyará para recuperar, si hace falta, cualificación profesional o lo que fuere, con una discriminación a su favor. Cualquier dificultad o inconveniencia hoy existente es superable en una civilización que entienda bien cuales son las prioridades y aporte los recursos económicos, sociales, asistenciales, relacionales, etc, para ello, cuando no imperen los criterios monetarios, explotadores y competitivos del capital sino los de los trabajadores/as asociados. Debe hacerse mucho más de lo que hoy se hace, incluso en sociedades ricas que paradójicamente son en este aspecto menos cuidadosas (EEUU) que otras con menos recursos globales. ¡Menos dinero en armamento y en las cuentas bancarias de la burguesía y más atención a la maternidad y la infancia!. ¡Ni una mujer discriminada laboralmente por su género o maternidad!. ¿Deberá generalizarse la esterilidad masculina para que entendamos la descendencia -controlada- como una bendición y nunca más una carga social?. Esto es respeto consecuente por la vida.

La capacidad de empatizar, simpatizar, tiene relación con la capacidad de comprender y con la inteligencia llamada “inteligencia emocional” clave para un buen uso de la inteligencia en general. Un psicópata puede tener una gran inteligencia “instrumental” pero al carecer de empatía, simpatía, su inteligencia es ciega y puede convertirse en una seria amenaza para los demás, yendo a contracorriente de lo más avanzado de la evolución y de los intereses de la Humanidad. En esta línea parece abundar, con un interés más inmediato, el reciente libro de Katherine Ellison “Inteligencia maternal” (editorial Destino 2006) que aún no he leído.

¿Por qué la compasión sería un paso más en la evolución del Universo?. Si aceptamos que lo es la corriente a la creciente complejidad y organización de la materia, el logro de la vida, la consciencia e inteligencia, también lo sería la compasión cuando en su versión más primitiva ayuda a la procreación al proteger a la prole, pero más aun por la contribución de la compasión a afinar y orientar debidamente la inteligencia. Con una mayor complejidad e inteligencia hay una mayor inversión por parte de la Naturaleza en una especie y de los progenitores en su descendencia. Es tal el esfuerzo invertido que es normal haya un cuidado especial para no perderla por accidente, ataque depredador o de miembros de la misma especie. Esa tendencia llevará también a la colaboración entre los miembros adultos de la especie para su particular supervivencia y facilitar la de su descendencia. En su forma más elevada nos encontramos con la compasión humana.

Si la ley del Universo fuese simplemente la ley del más fuerte y astuto, adelante, prosigamos con la gran extinción de las especies, condenemos a los más pobres y desamparados, lancémonos a la guerra nuclear, química y bacteriológica y que gane “el mejor”. Imaginemos una pandemia mundial causada por algunas bacterias o virus resistentes a nuestra medicina y capaces de terminar con nuestra especie. Con ese criterio, si una inteligencia extraterrestre fuese testigo y pudiese intervenir a nuestro favor, no debiera hacerlo pues sería “ingerencia en asuntos internos de la vida en otro planeta”, esperaría indiferente al triunfo de lo que ni siquiera es una vida completa (virus) y aplaudiría su poder si mutase y acabase por afectar a otras especies provocando una gran extinción en masa mayor que todas las padecidas en la historia de la Tierra. La compasión impediría este brutal retroceso de la evolución y por tanto se mostraría del lado del progreso en el Universo. Pero creo que harían bien en aprovechar para imponernos algunas condiciones que trajesen más sensatez y responsabilidad a nuestro mundo. ¡No iban a salvarnos para que nosotros terminásemos provocando una extinción en masa a la vez que suicidarnos!. Si nos negásemos en redondo, más valdría que una plaga acabase con otra antes de que se extendiese por el Universo poniendo tal vez en peligro a quienes mostraron más compasión que nosotros.
Incluso en el supuesto de que de dos especies inteligentes con sus civilizaciones fuesen absolutamente incompatibles e inevitable el exterminio de una u otra, esto no demostraría que la dinámica del Universo es la del triunfo del más fuerte. ¿Qué especie merecería ganar?. ¿La más especiecéntrica, exclusivista, depredadora, violenta y cruel?. No. Aquella que mejor permitiese un espacio para otras, para la biodiversidad, dejando por tanto abiertas más posibilidades para la evolución, luego para otras vías hasta la consciencia. Esto es, en suma, consideración por la existencia ajena, interés, cuidado por la vida, la traducción en términos evolutivos, de la compasión bien entendida. Si ganase la especie menos considerada supondría un enorme perjuicio en esa región del cosmos. Este criterio debería servir, llegado el caso, a otras especies para decidir sus apoyos y alianzas.

La biodiversidad es importante pues no debemos conformarnos con sólo una modalidad de consciencia y de inteligencia como la nuestra. Por ejemplo, un ser extraterrestre de las profundidades submarinas o subterráneo (cavernas) que viviese en la más completa oscuridad pero hubiese llegado a un grado de inteligencia comparable a la nuestra con su tecnología y ciencia, tendría una consciencia de sí, de su mundo y del cosmos y un cuerpo de ciencias con unas preocupaciones, perspectivas y recorridos muy diferentes a los nuestros, aunque tal vez tan eficientes o más. Pues nuestras ciencias están más condicionadas de lo que creemos por nuestras características biológicas (animal de superficie, sobre todo visual, con una gravedad, presión y densidad atmosférica, velocidad de los vientos, visibilidad, etc que hacen comportarse a los cuerpos y tomar conciencia de ellos de un modo particular). De aquí la importancia del respeto al extraño, al que tal vez seamos incapaces de comprender por las enormes dificultades para traducir los términos de ambos conocimientos. Una inteligencia así, a su modo, puede tener una comprensión del cosmos tan válida como la nuestra o tal vez superior (una reflexión interesante sobre la ciencia humana y la extraterrestre en “¿Es la ciencia universal?” de Jean-Marc Lévy-Leblond en Le Monde Diplomatique edición española, nº 129, julio 2006).

Antes de que nos instalemos fuera de nuestro planeta debemos superar nuestras miserias o acabaremos exportando nuestros infiernos al cosmos convirtiéndonos en una amenaza potencial para otros seres. Nuevamente la compasión será un factor de progreso en el Universo.

Apelar al “egoísmo inteligente” no será motivación suficiente para detener la máquina social de destrucción humana y planetaria que hemos creado pues seguiría siendo parte de una mente egoica. Sólo la superación de la identidad ilusoria separada del mundo, de los demás seres, nos dará la capacidad para crear una dinámica compasiva (simpatía, fraternidad, responsabilidad) que nos salve a todos.

No está claro que la complejidad de los seres vivos, a diferencia de la materia inerte, responda a una tendencia y no a un proceso aleatorio cuyo resultado, llamativo pero marginal, sea la complejidad. Puede que la complejidad se deba sólo al azar, o a un grado de probabilidad pero no a una tendencia como la de descender por un plano inclinado. En todo caso, los pasos hacia una menor complejidad se han dado cuando resulta más económica y mejor para asegurar la supervivencia o cuando una gran extinción sencillamente ha eliminado la mayoría de los organismos en particular los más complejos, siempre más vulnerables aunque sólo sea por su dependencia de una cadena trófica más larga o de la interacción entre especies también complejas o porque la cadena trófica se reduce casi al mínimo entre lo simple y lo más complejo. Pensemos en qué ocurriría con las ballenas, organismos muy complejos resultado de una larguísima y complicada evolución (mamíferos terrestres vuelven al mar) si por un pequeño cambio en el medio marino (elevación de la temperatura) escasease o se extinguiese el krill, crustáceo del placton del que se alimentan (una amenaza muy real por el calentamiento climático); o las plantas con flores que dependen de pájaros para la polinización y para transportar (comidas), las semillas a lugares donde tengan más probabilidades de prosperar, si esa ave desapareciese, o si desapareciese la planta, un ave que dependa mucho de ella.

Muchísimas especies extintas eran más sofisticadas que muchas de las sobrevivientes. Un cambio brusco en las condiciones ambientales puede conducir a la desaparición de animales o vegetales altamente complejos para ser sustituidos por otros, adaptados sí, pero claramente más simples o menos numerosos y variados. Las extinciones en masa han supuesto a veces un retroceso en la evolución de la vida, perdiéndose la variedad, complejidad y sofisticación acumulada. El progreso, la complejidad y variedad son sólo una ligera tendencia, sobre todo algo aleatorio, y tal vez venga de donde uno menos se lo espera. Antes he dejado en mal lugar a los virus por su amenaza, pero tal vez debamos a ellos los grandes saltos en la evolución si es verdad que no sólo infectan problemas sino material genético recogido del individuo de una especie a las células sexuales (gametos) de otra que transmitiría la variación genética (mucho mayor de la habitual) a la siguiente generación. Quién sabe si los virus no sólo nos pueden transmitir una enfermedad letal de otra especie (gripe de las aves) conduciéndonos a la extinción, sino información genética de otra especie provocando un cambio en individuos de la nuestra dando lugar a un nuevo y mejor homínido. Si no hay enemigo pequeño, tampoco debemos infravalorar a los minúsculos y simples pues tal vez lleguen a ser nuestros mejores aliados. El enemigo de ayer puede ser el amigo de mañana. Si extinciones masivas de especies fueron provocadas por el impacto de asteroides del espacio exterior quizás por similares mensajeros (meteoritos) llegase a nuestro planeta la materia orgánica origen de la vida, incluso bacterias, atrayendo la Tierra -con la fuerza de la gravedad (curvatura del espaciotiempo)- a los asteroides, cual óvulo al espermatozoide para ser fecundado (panspermia).

Si la complejidad es una potencialidad de la evolución, aunque muy secundaria en comparación con la inercia a la simplicidad (casi todo lo que existe son bacterias y seres unicelulares), la variedad depende mucho más del medio ambiente. Cuanto más variado sea (llanos y montañas, seco y húmedo) y haya ámbitos aislados (islas, continentes separados), más variedad genética se producirá. Pero si la tendencia de los continentes es nuevamente a juntarse, en un futuro lejano, si no nos hemos cargado antes el planeta, la uniformidad del medio hará que se reduzcan drásticamente la variedad de especies adaptadas al mismo. En tanto, no debemos ser un factor de extinción superior a lo que sería la dinámica de la naturaleza sin el impacto de nuestra tecnología más agresiva, salvo en el caso de amenaza a nuestra supervivencia (bacterias, virus...).

Decimos muchas veces que la vida es injusta cuando es resultado del azar que nos perjudica o, más veces de lo que sabemos reconocer, de nuestra propia estupidez o injusticia. Si nos va bien, no pensamos que la vida es injusta, aunque tal vez el caso lo sea. Si nos quejamos de lo injusta que es la vida tendremos que rastrear hasta la “injusticia” primera y más radical: todos los potenciales seres que nunca han existido, ni siquiera han sido concebidos, aunque tenían todo el potencial para ello, pero no disfrutaron de una oportunidad, mientras que nosotros, los vivos y muertos, sin mayor mérito para nacer que ellos, desaprovechamos más o menos nuestra suerte. La queja llevada al extremo cuestiona las mismas condiciones que hacen posible la vida, revelándonos su absurdidad, ayudándonos a relativizar otras reclamaciones del mismo corte.

Dicen los astrónomos que tal vez existan otros muchos universos pero con leyes muy diferentes al nuestro y que las condiciones para que se dé un cosmos en el que sea posible la vida son extraordinariamente precisas, “milimétricas”, de ajuste finísimo, casi imposibles, pero en el nuestro, pues en alguno acabarían por darse en esa lotería, se han dado. Tal vez en este Universo existan modos de vida más plácidos que los de nuestro planeta. Si nuestra perspectiva se amplía y comprendemos el “milagro” de que de una singularidad de un tamaño muy inferior al átomo surgió el Universo, luego la vida y la consciencia y cada uno de nosotros, entenderemos que difícilmente puede haber una “nada” más fértil y generosa. Somos el resultado “milagroso” de un Universo “imposible” en el que la materia de las estrellas ha alcanzado la proeza de comprenderse a sí misma a través de nuestra consciencia y la de otros seres probablemente.
Pero si tenemos la fea y estúpida costumbre de escupir al cielo, no podemos culpar del resultado a la ley de la gravedad. Estamos creando, con un tesón digno de mejor causa, las condiciones para una catástrofe medioambiental de las que se toma nota en la historia geofísica de la Tierra. Si esto sucediese, basta imaginar un poco las implicaciones sociales a escala planetaria para entrever los conflictos provocados por los macro-egos (nacionalismos, imperialismos, fundamentalismos religiosos, clasismos, etc), en lucha por la supervivencia cuando ya somos capaces de matarnos por falsos problemas. El desastre climático y medioambiental sería ¡la menor preocupación!. Si queremos evitarlo, amén de otras medidas sociales revolucionarias, debemos realizar un trabajo con toda la dinámica que lleva a la creación de egos y macro-egos, para superarla.

Si pudiésemos observar el Universo de un vistazo y en muy poco tiempo asistir a su desarrollo, entenderíamos los sucesos integrados en ese Todo, con el azar y la libertad jugando entre los márgenes puestos por la necesidad. Pero la necesidad no es rígida. El azar crea necesidad cuando provoca, por ejemplo, mutaciones genéticas que abren nuevos caminos a la evolución, o de modo más ordinario, cuando con el sexo se combina el aporte genético de dos individuos unidos por el azar, permitiendo una mayor variedad en la descendencia y por tanto en la capacidad de adaptarse al medio cambiante. Así, la necesidad favorece al azar.
Recorrer los millones de galaxias y mundos extraños hasta localizar la nuestra, el Sol y descender junto a uno mismo caminando por la calle, sería similar a explorar por primera vez todo un gran continente, fijarse en alguna de sus selvas y descender hasta una hormiga de uno de los millones de hormigueros. Un ser que forma parte de algo inmenso de lo que depende de un modo u otro su existencia misma. La hormiga no puede explicar el Universo desde su posición. Sólo desde la perspectiva del Universo podemos entender el sentido de la hormiga.

Sin embargo, espontáneamente vemos el mundo y el Universo desde nuestra perspectiva de especie y horizonte limitado. Así en nuestras fantasías trasladamos al espacio exterior nuestros conflictos y guerras y no entendemos lo absurdos que deben ser, a escala del cosmos, los miserables problemas con los que nos hacemos la vida imposible y desperdiciamos nuestro estatus de seres inteligentes quedándonos al nivel de las hormigas legionarias soldado y sus expediciones por la selva, pero con menos disculpa. Es decir, todo lo contrario a la propuesta de este artículo.

Libros relacionados recomendados: Aunque sólo los he leído muy por encima, dos libros que me parecen prometedores: “La ventaja evolutiva del amor. Un estudio científico de las emociones positivas” George E. Vaillant, Rigden-Institut Gestalt, Barcelona, marzo 2009, 300 páginas. “La mente moral. Cómo la naturaleza ha desarrollado nuestro sentido del bien y del mal.” Marc D. Hauser, Paidos, 2008, 500 páginas.
Nota sobre el origen del artículo: Este artículo es una trascripción parcial del libro (245 pág A4) ¿Quién soy? ¿Cuál es el sentido de la vida?. Respuestas para orientarnos en un mundo en crisis. Del cambio climático al cambio de civilización, colocado en Kaosenlared el 31-X-07 y adaptado para imprimirlo mejor, el 4-XII-07.

Artículos míos relacionados: Humanidad, verdugo, víctima y esperanza en Kaosenlared el 19-IX-2008. Una exposición somera sobre la génesis de la identidad personal y la ilusión del ego, en el librito Holocausto judío, identidad y psicología nazis. Un fenómeno propio de la civilización capitalista en decadencia, en kaosenlared el 12-XII-07.

Para localizarlos y conocer otros sobre diversos temas que voy publicando en kaosenlared.net, con el buscador de kaosenlared por Aurora Despierta luego seleccionad por Autor y Procedencia, Ordenado por Fecha, y Durante los últimos Todo Kaos, Buscar. (en varias páginas, fijarse en la firma, no son míos todos los que aparecen, sí “Siglo XXI, perspectivas”).

sábado, 22 de agosto de 2009

Entrevista a Cristina Martín sobre el Club Bildeberg


Cristina Martín contestó en el chat sobre el Club Bilderberg 06-06-2007


'No tienen escrúpulos a la hora de matar a personas para conseguir lo que quieren'
No son ciencia ficción, son una realidad. Así lo demostró en el chat de Terra la periodista Cristina Martín, autora del libro El club Bilderberg, los amos del mundo, editorial Arcopress. Habló de la estructura de esta “sociedad”, cómo actúan, qué empresas hay y mucho más. No te pierdas la lista de nombres que dio, hay muchos españoles…


Pregunta de Imma_bcn - En realidad ¿qué pretende el club Bilderberg?Respuesta de Cristina Martín, autora de El club Bilderberg - Pretende imponer un gobierno mundial. Algo tan complejo como eso…


Angelo - ¿Las religiones tienen algún tipo de papel en el Club Bilderberg?


R - Las religiones oficiales no, aunque hay una conexión directa con la masonería. La creencia de la masonería es la existencia del Arquitecto del Universo (un dios amplio y particular). La religión de los integrantes del Club queda al margen, no van a hablar de religión. Se les conoce por sus objetivos financieros y geopolíticos, del control del mundo...


Loreto - ¿Cuál es la nacionalidad más numerosa de todos los integrantes?


R - Están los estadounidenses y los europeos. También hay canadienses y últimamente se abren las fronteras a Oriente Medio.


Rufo - ¿Cómo es la relación con la prensa? ¿Hay periodistas dentro del Club?


R - Desgraciadamente hay periodistas que funcionan como perritos falderos. Hay magnates de la prensa y dueños de medios de comunicación que manipulan y dirigen la opinión pública.

Glirhuin - ¿Es verdad que el español más presente en el Club es Juan Luis Cebrián?

R - Sí, es cierto. Está presente desde hace años. Es un Bilderberger muy destacado.


Pikoleto - ¿Es cierto que la Reina Sofía pertenece a este grupo?


R - La Prensa de Casa Real me ha confirmado en persona que ha asistido a varias reuniones. A pesar de que les insistí en que me contasen el motivo de su presencia no lo hicieron. Sólo me dieron los años en los que la Reina estuvo y lo hizo en los años 1991, 1994, 1996, 2001 y 2005. Cuando Letizia anunció su primer embarazo, la Reina estaba en una reunión del Club Bilderberg.


RR - ¿Cómo es la estructura y organización? ¿Cómo se entra en el Club?


R - Se entra exclusivamente por invitación. Hay muchas empresas que han solicitado entrar pero el club le deniega la invitación porque ellos eligen a través del comité directivo quiénes son los que estarán. La estructura del Club Bilderberg es:Se distribuye en círculos concéntricos. El intermedio es el Steering Comité o comité directivo, compuesto por quince miembros americanos y veinticuatro europeos permanentes. Ellos se encargan de seleccionar a los invitados de cada edición según la agenda temática que han previsto tratar. La pauta habitual es que cada uno invite a dos personalidades. El tandem ideal sería un político de alto rango y un empresario de la industria o un banquero y un intelectual (profesor o periodista). Finalmente, la lista se cerrará con poco más de un centenar de nombres.Los componentes del Steering Comité son los pesos pesados de Bilderberg. Tienen su propia agenda y discuten los temas más discretos sin que el resto de asistentes, con los que se reunirán para debatir otras cuestiones más generales, conozcan el contenido de estas reuniones privadas. El tema de la energía nuclear es una constante desde hace años, y recientemente se ha incorporado a la agenda la biotecnología.El vizconde belga Etienne Davignon preside el Club desde el año 2000;
"Algunos de los miembros españoles son Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, presidenta de la Comunidad de Madrid; Jaime Carvajal y Urquijo, financiero, amigo de juventud del Rey Juan Carlos, miembro de la Trilateral; Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA; Guillermo de la Dehesa, presidente del Instituto de Empresa; Javier Solana, responsable de la política exterior de la Unión Europea; Rodrigo Rato, director gerente del FMI"La lista de nombresVerdu - Me gustaría que dijeras nombres de gente conocida que ha pertenecido o pertenece al Club…R - Los españoles más destacados son:Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, presidenta de la Comunidad de Madrid; Jaime Carvajal y Urquijo, financiero, amigo de juventud del Rey Juan Carlos, miembro de la Trilateral; Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA; Guillermo de la Dehesa, presidente del Instituto de Empresa; Javier Solana, responsable de la política exterior de la Unión Europea; Rodrigo Rato, director gerente del FMI; Juan Yañez Barnuevo, ex embajador de España ante las Naciones Unidas; Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Santander Central Hispano; Pedro Solbes Mira, ex miembro de la Trilateral y actual Ministro de Economía; Joaquín Almunia Amann, ex Secretario General PSOE; Bernardino León, actual secretario de asuntos exteriores, dependiente del Ministerio de Economía. Otros son Jordi Puyol, Manuel Fraga, Aznar, Narcis Serra. También destacan los grandes banqueros que han hecho y deshecho la historia a su antojo, como Rothschild, Warburg, Baruch, Schiff, Morgan, Rockefeller o la firma Loeb & Co. están muy presentes en Bilderberg. También empresas como Coca Cola, Pepsi, General Motors, Siemens, Heineken... También hay ministros del Parlamento Europeo, eurodiputados, académicos, militares...Cada año se reúnen unos 120 ó 140 personas. Han pasado todo tipo de personalidades. Si los integrantes interesan siguen en el Club y si no, no repiten en la siguiente reunión. En el libro aparecen muchos más nombres.


Pep_tu - ¿Es legal ese Club, su actividad?


R - No, es totalmente ilegal, está fuera del marco democrático. Hipócritamente defienden derechos. Muchos trabajan en administraciones públicas y se deben más a los intereses de los bilderbergers que a los ciudadanos que representan. Actúan en secreto desde 1954 y ya es hora que salgan a la luz pública y dejen de engañarnos.


Arg - ¿Qué influencia tuvo el club en la guerra de Irak?


R - Toda la del mundo. Aquí fue el primer lugar donde se habló del tema. Irak fue el primer gran motivo de enfrentamiento entre los miembros de Bilderberg porque como recordamos unos se decantaban a favor de la guerra y otros no.


Neno25 - ¿Te han amenazado o te han dicho algo por haber escrito este libro sobre el Club Bilderberg?


R - No, de momento. Hasta ahora he trabajado libremente. Han sido muchos los investigadores que han sacado a la luz temas sensibles para ellos y los han matado.


Jonás - ¿Cada cuánto tiempo se reúnen y dónde? ¿Tienen sede en algún lugar?


R - Se reúnen una vez al año y en un hotel distinto en el mundo. Está protegidos por la CIA, el ejército, la policía del lugar... Tienen varias oficinas. La central está en Leinen, Holanda. Yo llamé por teléfono pidiendo información y obviamente dijeron que no me podían decir nada.Suelen reunirse poco antes del G8, siempre el hotel es de superlujo, con campos de golf, siempre a las afueras de una población para no llamar mucho la atención. El año que viene se hará en Turquía, en Estambul. Lo cual no es muy casual que haya un premio Nobel de literatura turco. Turquía es la puerta para entrar en Asia


"Son los herederos de las antiguas sociedades secretas que han fraguado la Historia. La I y II Guerra Mundial, la de Vietnam, la del Golfo, las Malvinas, la de Afganistán..." La relación con la masonería y sus influenciasMason - ¿Qué vínculos tienen con los masones?


R - Es obra de masones aunque no es una logia reconocida como tal pero sus miembros masones imprimen el carácter. Sus fundadores y los actuales dirigentes son masones. Imprimen la ideología del Club.


Ludo> - ¿Hasta dónde llegan las influencias del Club Bilderberg?


R - El banquero James P. Warburg afirmó “Guste o no, tendremos un Gobierno Mundial. La única cuestión es si será por concesión o por imposición”. Esta es la esencia de su ideología, este gobierno mundial lo harían efectivo a través de la ONU, un organismo creado por ellos. Hoy en día la ONU no tiene nada que ver para lo que fue creado. Ese gobierno estaría formado por una única fuerza militar, que sería la OTAN, quieren imponer una moneda única, una única religión basada en la creencia de la masonería. El Club Bilderberg es la masonería actual. Quieren orientarnos en todos los sentidos de la vida. Han creado la biblia de cómo vivir hoy en día.En Occidente está muy penetrado y ahora quieren expandirse. En mi libro hay un capítulo dedicado a la “Guerra Tranquila” que es un documento que se filtró a la opinión pública de EE UU que se titula La guerra tranquila de los amos del mundo y es un manual de cómo manipular a la sociedad. Se ve como nos tienen enfrascados en nuestro trabajo... métodos para hacer una sociedad fácilmente maleable.Para sus conseguir sus objetivos buscan manipular la sociedad. Buscan sustituir el poder de los gobiernos por el poder de la banca, de las finanzas como hizo ver Rockefeller en 1999 en Newsweek Internacional: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo”.


Terr[310] - ¿Qué guerras han propiciado y por qué?R - Todas. Son los herederos de las antiguas sociedades secretas que han fraguado la Historia. La I y II Guerra Mundial, la de Vietnam, la del Golfo, las Malvinas, la de Afganistán... En el año 60 diversos miembros de Bilderberg y de otras sociedades secretas se unieron para analizar la situación internacional. De ahí salió el informe Iron Mountain en donde concluyeron que no existen medios más eficaces que las guerras si lo que se quiere es alterar la vida del planeta.En definitiva: volvieron a percatarse de que la guerra es la mejor forma de sacar beneficio. Han implantando una economía de guerra donde con su dinero arman a los dos bandos, crean situaciones de peligro y se aprovechan con las reconstrucciones, los créditos... Acaban dominando las vidas de los países afectados y los convierten en exclavos.


Miedo - ¿Quién realmente mando derribar las Torres Gemelas? ¿Bin Laden es aliado del Club?


R - No sabría decirte. Lo único que sé es que hay científicos de EE UU que aseguran que las torres fueron detonadas de forma controlada y otros que se decantan por lo contrario. El avión se estrelló pero ¿quién lo estrelló? La cuestión es si Bin Laden es la excusa para meterse en Irak. No tengo pruebas.No tienen escrúpulos a la hora de matar a personas para conseguir lo que quieren.


"España como país europeo está dentro del mecanismo Bilderberg. Nos llegan los mismos mensajes que al resto de Europa y EEUU. La implantación del euro, la decisión de participar en guerras. Todas las influencias de Occidente".


London_calling - ¿Qué pinta la Reina de Inglaterra en todo esto?


R - Bilderberg es el resultado evolutivo de unas sociedades secretas creadas en el siglo XVIII y XIX y una serie de alianzas entre la corona inglesa y banqueros. En mi libro hablo entre la relación de la masonería y la corona inglesa.


Ellobosolitario – Creo que Miguel Sebastián estuvo en la reunión de 2005…


R - No sé si Sebastián estuvo en la de 2005 pero sí ha estado en alguna. Bernardino León, Secretario de Asuntos Exteriores, estuvo en 2006 y 2005. Solbes es otro habitual.


Avatar - Puedo admitir que haya personas en este club sin escrúpulos, pero la lista que se da (con españoles como Aznar, Solbes, la Reina…) digo yo que alguien se negará a matar por dinero, porque al final todos ellos son humanos y algo de decencia tendrán


R - Lo fuerte del caso es que piensan que hacen un bien para la humanidad y que no hay otra forma mejor de hacer las cosas. Piensan que para vivir como vivimos es necesario este sistema de guerra con sufrimiento humano.


Yera - ¿Qué porcentaje de mujeres hay comparado con el de los hombres?


R - Hay más hombres que mujeres pero también hay muchas mujeres.


Nene21mad - ¿Qué influencias ha tenido el Club Bilderberg en España?


R - España como país europeo está dentro del mecanismo Bilderberg. Nos llegan los mismos mensajes que al resto de Europa y EEUU. La implantación del euro, la decisión de participar en guerras. Todas las influencias de Occidente.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Los anarquistas y la guerra (II): La participación de los anarquistas en la 2a guerra mundial



Submitted by AccionProletaria on Agosto 9, 2009 - 1:06am.


En vísperas de la Segunda Guerra mundial; derrotada ya la oleada revolucionaria de los años 1920, y muerta la Revolución rusa asfixiada por su aislamiento y ejecutada por la burguesía mundial y el estalinismo; triunfante pues la contrarrevolución y el aplastamiento del proletariado, el anarquismo entrará en una encrucijada fatídica para su evolución.

Las burguesías de todos los países se veían inexorablemente empujadas al militarismo por las leyes ciegas del capitalismo y se preparan activamente para la guerra. Lo mismo daba que fueran Estados fascistas como democráticos o la URSS estalinista. El callejón sin salida que representa la crisis económica no deja más alternativa que esta huida hacia el abismo de un segundo holocausto mundial. Esta marcha hacia la guerra, que se convierte en el modo de vida del capitalismo decadente, es lo que engendra el fascismo, que ha podido imponerse en aquellos países en los que la clase obrera ha sufrido una derrota más aplastante, y en los que, por tanto, resulta superfluo mantener las instituciones democráticas que tienen precisamente como función mistificar a los trabajadores, para poder doblegarlos y derrotarlos. Es pues la forma idónea del capitalismo para lograr los preparativos que requiere la marcha acelerada hacia la guerra.

El alistamiento ideológico para la guerra imperialista en pro del fascismo, del nazismo, o en defensa del mito de la "patria socialista" en el caso del estalinismo, se llevó a cabo empleando un terror bestial. Pero en aquellos países que conservaron los regímenes democráticos, los trabajadores no habían sufrido un aplastamiento tan bestial de sus movimientos revolucionarios, por lo que su alistamiento para la guerra exigía a la burguesía el empleo de una mistificación particular: el antifascismo; que se justificaba ofreciendo a los obreros un supuesto terreno desde el que enfrentarse a los horrores del fascismo, pero que en realidad supuso un instrumento para enrolarlos como carne de cañón en la guerra, al servicio de un bando imperialista contra el otro, y en defensa del Estado democrático. Para poder conseguirlo, la burguesía, sobre todo en Francia y en España, se valió de los "frentes populares", y de la llegada al poder de los partidos de izquierda.


El anarquismo enganchado por el antifascismo

Al contrario que el internacionalismo proletario que constituyó el grito de guerra de la clase obrera para poner fin a la carnicería de la Primera Guerra mundial mediante la revolución proletaria, el antifascismo no significa, en absoluto, un terreno en el que el proletariado pueda defender verdaderamente sus intereses de clase. Al contrario, le ata de pies y manos a la burguesía democrática. Y si bien la contrarrevolución resultante de la derrota del proletariado imposibilitaba que este pudiera llevar a cabo cualquier levantamiento revolucionario, eso no significaba que hubiera que poner entre paréntesis los principios fundamentales del internacionalismo proletario ante la Segunda Guerra mundial. Tampoco ahora cabía elegir campo imperialista, sino que se trataba de combatir tanto a la burguesía del bando fascista como a la del bando democrático.

Pero dada su propensión a defender "la libertad" contra el "autoritarismo", el anarquismo capituló completamente ante el antifascismo. Ya antes de la guerra, las diferentes corrientes anarquistas figuraron entre las principales impulsoras del antifascismo, lo que llevó a que una inmensa mayoría de los anarquistas tomaran partido decididamente por los Aliados en la Segunda Guerra mundial. Careciendo de cualquier criterio clasista basado en las relaciones sociales que rigen realmente la sociedad capitalista, el anarquismo se vio conducido a someterse por completo a la defensa de la democracia, esa forma especialmente perniciosa de la dictadura del capital. Algunos como Rudolf Rocker que en 1914 mantuvieron posiciones internacionalistas, defendían ahora la participación en la guerra imperialista de 1940, argumentando que en esta ocasión lo que se oponían eran dos sistemas radicalmente diferentes, y que la lucha contra el fascismo bien valía el apoyo a los Estados democráticos. Esta postura llevó a muchos anarquistas a participar físicamente en la guerra, y en primer lugar en ese ejército imperialista sin uniforme que fueron los maquis de la resistencia (1) .

En Francia,... « Desde el principio de la guerra [el grupo de la CNT - la red de Vidal en los Pirineos], se puso al servicio de la Resistencia, colaborando con el Servicio de Inteligencia y el Buró Central de Información y Acción (BCRA) de De Gaulle, y también con la red Sabot y el grupo Combat. (...) Al carecer de una organización nacional para la resistencia, los anarquistas no aparecen mucho, aunque están muy presentes. Citemos, por ejemplo, el maquis de la Presa de las Águilas (...), un lugar destacado en la reconstrucción de la CNT en el exilio, y uno de los maquis más activos de la resistencia. Este maquis era casi al 100% confederal, como también el maquis de Bort -les-Orgues. En general, cabe señalar, que los maquis del Macizo Central francés, estaban compuestos en gran parte de anarquistas españoles (...) » (2) . « Presentes en los maquis del sur de Francia, en los grupos FFI, FTP, MUR, o en los grupos autónomos (el batallón Libertad en Cantal, el maquis Bidon 5 en Ariège, en la región de Languedoc-Rosillón) (...) [anarquistas], a cientos, prosiguieron en el suelo de Francia, la lucha que habían mantenido contra el fascismo español ». (3) . El batallón "Libertad",... « liberó el Lot y Cahors. (...). En Foix, fueron los maquis anarco-sindicalistas de la CNT-AIT quienes liberaron la villa el 19 de Agosto » (4) .

Y el mismo escenario puede describirse en Italia. Tras la rendición del 8 de Septiembre de 1943, las regiones del centro y del norte del país permanecieron en manos de los alemanes y de la República fascista de Saló. Entonces « los anarquistas se lanzaron a la lucha armada, estableciendo allí donde les fue posible (Carrara, Génova, Milán) formaciones autónomas, o, como sucedió en la mayoría de los casos, sumándose a otros grupos tales como las brigadas socialistas "Matteotti", las brigadas "Garibaldi" de los comunistas o las Unidades "Justicia y Libertad" del Partido de la Acción. » (5) . En muchos sitios, los libertarios se adhirieron al Comité de Liberación Nacional que agrupaba un amplio espectro de partidos antifascistas, u organizaron los llamados Grupos de Acción Patriótica (sic). En la 28ª Brigada Garibaldi que liberó Rávena eran muy numerosos los anarquistas. « En Génova, los grupos anarquistas de combate operaban con los nombres de Brigada "Pisacane", la formación "Malatesta", SAP-FCL, la SAP- FCL Sestri Ponente, así como los Escuadrones Anarquistas de Acción de Arenzano. (...) Sus actividades resultaban favorecidas por la Federación Comunista Libertaria (FCL) y por el sindicato anarco - sindicalista USI que afloraba de nuevo en las fábricas. (...). Los anarquistas fundan las brigadas "Malatesta" y "Bruzzi", que llegaron a contar hasta con 1300 partisanos. Los que actuaron bajo la égida de la formación "Matteotti" jugaron un papel muy destacado en la liberación de Milán » (6) .

Otros casos, como Bulgaria, donde, tras la invasión de la URSS en 1941, el PC organizó «maquis en los que participaron numerosos anarquistas» (7) , o la guerrilla anarquista que actúo en Corea contra los japoneses en 1920-30, ponen de manifiesto lo generalizado de la participación de los anarquistas en la guerra imperialista.

Muchos de ellos no le hicieron ascos siquiera al uniforme de los ejércitos imperialistas democráticos: « miles y miles de libertarios españoles (...) participaron en la resistencia al nazismo, y una parte de ellos prosiguieron la lucha, en los batallones de Francia Libre, hasta llegar a Alemania. » (8) . « Hubo compañeros que se enrolaron en los regimientos móviles de la Legión Extranjera y participaron, en primera línea, en todos los combates. » (9) «Fueron destinados tanto al África del Norte, como al África negra (Chad, Camerún). Estos últimos se unieron a las Fuerzas Francesas Libres a partir del año 1940, sirviendo a las órdenes del general Leclerc » (...). La famosa 2ª D.B. (División Blindada) no sólo estaba formada en un 60% por españoles, sino que en ella figuraban gran cantidad de anarco -sindicalistas, hasta el extremo de que una de sus compañías «estaba enteramente formada por anarquistas españoles » , que a bordo de blindados bautizados "Ascaso", "Durruti", "Casas Viejas", « serán los primeros en entrar en la capital el 24 de Agosto de 1944 », cuando la liberación de Paris (10) , ¡ y en izar la bandera tricolor en el Ayuntamiento!


Una posición belicista, en continuidad con la adoptada en España en 1936

La actitud de los anarquistas durante la Segunda Guerra mundial proviene, directamente, de la que adoptaron en el "ensayo general" que supuso la guerra de España. Ésta puso bien a las claras el papel jugado por el anarquismo en lo que no era ni una « guerra de clases », ni una « revolución », sino una guerra que enfrentaba a dos fracciones de la burguesía española, y que anticipó un conflicto imperialista mundial.

En Julio de 1936, y en virtud del pacto antifascista sellado con los partidos del Frente Popular, la CNT apoyó al Gobierno republicano para desviar hacia el terreno antifascista (11), la reacción del proletariado español contra el golpe de Franco. La CNT desnortó el combate que en lugar de concentrarse en una lucha social, económica y política del proletariado contra el conjunto de fuerzas políticas de la burguesía, se orientó hacia una confrontación militar únicamente contra Franco, enviando a los trabajadores a la masacre de los frentes militares encuadrados en las milicias antifascistas y sojuzgados por intereses que no eran los propios de la clase obrera.

La participación de los libertarios en los gobiernos republicanos, tanto en Cataluña como en Madrid puso de manifiesto la evolución del anarquismo hacia el apoyo al Estado burgués: « Tras la primera victoria sobre los generales facciosos, y ante la perspectiva de una larga e importante conflagración, llegamos a la conclusión de que no podíamos dar por finiquitada la función del Gobierno, del aparato estatal. Y del mismo modo que la guerra necesita un aparato adecuado - el ejército - para poder llevarla a buen fin; también es necesario un órgano de coordinación, de centralización de todos los recursos y todas las energías del país, es decir el mecanismo de un Estado. (...). Mientras la guerra dure, debemos implicarnos en ese combate sangriento, y participar, igualmente, en el gobierno. Este debe ser, efectivamente, un gobierno de guerra, para hacer la guerra y para ganarla. (...). Creemos que la guerra es lo primero, y que hay que ganarla como condición previa a cualquier otra nueva situación,... ». (12) . Cuando llega el levantamiento de los obreros de Barcelona en Mayo de 1937, La dirección de la CNT se hará cómplice de la represión que el Frente Popular y el gobierno de Cataluña (en el que participaban) desató contra los trabajadores, mientras las tropas franquistas suspendían momentáneamente las hostilidades para permitir que los partidos de izquierda pudiesen aplastar el movimiento.

Por su apoyo total a la guerra; por su contribución a la militarización del proletariado apoyándose en las colectividades anarquistas y las milicias antifascistas; por su proclamación de una Unión Sagrada con la burguesía republicana prohibiendo las huelgas;... por todo ello bien puede decirse que la CNT participó en el alistamiento del proletariado para una guerra que tomó netamente un carácter imperialista, con la implicación de las democracias y la URSS del lado de los republicanos, y de Alemania e Italia junto a los franquistas: « Hoy ya estamos ante una guerra civil, sino una guerra contra los invasores moros, alemanes e italianos. Ya no es un partido, una organización, o unos ideales los que están en peligro, si no la existencia misma de España, de un país que quiere ser el dueño de su propio destino y que corre hoy el riesgo de desaparecer. » (13) . El nacionalismo de la CNT le llevó incluso a apelar a una guerra mundial para salvar la "patria española". « La España libre cumplirá con su deber. Pero ante esta heroica actitud ¿Qué harán las democracias? Hay motivos para creer que lo inevitable no tardará mucho en producirse. La actitud provocadora y grosera de Alemania ya hace tiempo que resulta insoportable. (...). Unos y otros saben que, al final, las democracias tendrán que poner en marcha sus ejércitos y escuadras para cerrar el paso a esas hordas de descerebrados,...» (14) .

El abandono de las posiciones del proletariado, así como la actitud de la CNT hacia la guerra imperialista provocaron muy vivas reacciones de oposición en el medio anarquista (Berneri, Durruti). Pero estos fueron incapaces de desembarazarse de la idea de que la guerra se desarrollaba a la par que una revolución, lo que les condujo a ser víctimas de la política de derrota y encuadramiento del proletariado para la carnicería guerrera. Y eso explica por qué quienes intentaban luchar contra la guerra y por la revolución fueron incapaces de encontrar una plataforma para una lucha verdaderamente revolucionaria: el llamamiento a los obreros y a los campesinos (encuadrados por los dos campos, tanto el republicano como el franquista) a la deserción, a volver sus fusiles contra los oficiales, a marchar hacia la retaguardia y luchar en defensa de las huelgas y de las manifestaciones de los trabajadores; a combatir en un terreno de clase contra el capitalismo en su conjunto.


Apenas unos minúsculos destellos internacionalistas

Y, sin embargo, cuando estalló la guerra mundial, y a contracorriente de la marejada belicista antifascista, sí surgieron algunas voces que, proviniendo del medio anarquista, se elevaron para rechazar las banderas del antifascismo y para proclamar, en cambio, la única posición verdaderamente revolucionaria: el internacionalismo. Así, por ejemplo, en 1939, la Glasgow Anarchist-Communist Federation declaró que: « la lucha actual opone a imperialismos rivales que protegen sus respectivos intereses seculares. Los obreros de todos los países pertenecen a la clase de los oprimidos, y no tienen nada en común con los intereses y las aspiraciones políticas de la clase dominante. Su trinchera no es la línea Maginot en la que serán desmoralizados y abatidos mientras sus amos amasan innobles fortunas ». (15) . También en ese momento en el sur de Francia actúa un minúsculo grupo en torno a Voline (16) , que interviene contra la guerra, partiendo de bases netamente internacionalistas: « El conflicto actual es obra de los acaudalados de cada nación, poderosos que viven exclusivamente e internacionalmente de la explotación del hombre por el hombre (...) Los jefes de Estado, los mandamases militares de todos los colores y de todos los matices, están en uno y otro campo, rompiendo tratados y firmando otros, y sirven tan pronto a la República como a la Dictadura, colaborando hoy con el enemigo de ayer, y viceversa y re-viceversa (...), el pueblo paga los platos rotos mientras que se le moviliza por las democracias y contra las democracias, por los fascistas y contra los fascistas. Pero, y lo mismo da que sea en África, en Asia, como en Europa, es el pueblo quien carga con el coste de estas "experiencias contradictorias" poniendo la cara para que se la partan. (...) No se trata de luchar únicamente contra el fascismo hitleriano, sino contra todos los fascismos, contra todas las tiranías, sean éstas de derechas, de centro o de izquierdas, monárquicas, democráticas o sociales; pues ninguna tiranía emancipará al trabajo, ni liberará al mundo ni organizará a la humanidad sobre unas bases verdaderamente nuevas. » (17) . Esta posición muestra claramente a estos anarquistas como expresión de la clase obrera. Es más. La clarividencia que demuestra es posible, precisamente, porque hicieron suyas las posiciones de clase del proletariado.

Pero el aislamiento respecto a los otros grupos que permanecieron en ese terreno internacionalista y respecto al conjunto de la clase en un momento en que la contrarrevolución había triunfado en las masas; así como la enorme presión antifascista (« nos confrontamos día tras día a los demás antifascistas ¿habría que aliarse con ellos, o permanecer contra corriente? Esta cuestión nos atormentaba frecuentemente en la práctica ») (18), constituyeron una prueba demasiado dura, y este tenue destello pronto desapareció, La muerte de Voline en Septiembre de 1945, y la incapacidad de los anarquistas para sacar lecciones de sus propias experiencias, condujeron a este grupo de vuelta al redil de la CNT, y a la adhesión momentánea a los Comités Antifascistas, y después finalmente a la reconstrucción de la Federación Anarquista francesa con bases políticas completamente burguesas.


¿Qué futuro político para los militantes obreros del anarquismo?

Tras examinar la historia de la reacción del anarquismo frente a las dos guerras mundiales, podemos extraer dos tipos de conclusiones:
* el anarquismo no sólo ha puesto de manifiesto su incapacidad de ofrecer una alternativa viable y una perspectiva revolucionaria al proletariado, sino que ha constituido un medio directo de movilización de la clase obrera hacia la guerra imperialista. En 1936-37, la capitulación del anarquismo frente a la mistificación antifascista y la democracia burguesa, vistas como un "mal menor" frente al fascismo, le permitió al capitalismo ampliar el arsenal de fuerzas políticas, sumando a los anarquistas, que apelaban a la guerra imperialista. La guerra de España constituyó, tras la experiencia de la Primera Guerra mundial, el segundo acto decisivo que jalonaba la evolución del anarquismo hacia la defensa del Estado capitalista. Esta sumisión a la democracia burguesa se tradujo en la integración de las corrientes oficiales del anarquismo en el seno de las fuerzas políticas del Estado capitalista. Y así fue como en un proceso en dos tiempos - 1914 y la guerra de España en 1936-37 -, el anarquismo se convirtió en una ideología de defensa del orden y del Estado capitalista.
* pero en segundo lugar, hay también que tener en cuenta que el movimiento anarquista no se reduce a sus corrientes oficiales sino que continua siendo un medio sumamente heterogéneo. En las diferentes épocas, una parte de ese medio aspira sinceramente a la revolución y el socialismo, expresa una voluntad real de liquidar el capitalismo y se compromete en la abolición de la explotación. Pero el futuro político de estos elementos depende fundamentalmente de un proceso de decantación, cuyo sentido y amplitud varía en función de la relación de fuerzas entre las clases fundamentales: la burguesía y el proletariado.

Esta decantación llevará a la nada o incluso a las filas de la burguesía, en momentos como los años negros de la contrarrevolución en la década de 1940. En efecto, carentes de la brújula de la lucha de clase y privados del oxigeno que proporciona el debate entre revolucionarios que ésta produce, se ven atrapados por las contradicciones intrínsecas al anarquismo lo que les desarma y les encierra en el terreno del orden burgués.

En cambio se orientan más bien hacia la clase obrera, cuando esta se afirma como una fuerza revolucionaria. Podemos decir que fue el movimiento revolucionario de la propia clase obrera, el auge de la revolución mundial y de la insurrección proletaria en Rusia (con la destrucción del aparato estatal por los Soviets, y la detención unilateral - por parte del proletariado ruso y los bolcheviques - de la participación en la guerra imperialista), lo que hizo posible que los anarquistas que siguieron siendo internacionalistas en 1914-18, adoptaran una actitud internacionalista consecuente, sumándose al movimiento histórico de la clase obrera y aproximándose al movimiento comunista surgido de la izquierda de la Socialdemocracia y opuesto a la guerra: nos referimos a los bolcheviques y los espartaquistas, que fueron los únicos capaces de plantear la única alternativa válida: la transformación de la guerra imperialista en guerra civil y en revolución comunista mundial.

Scott.
(1) Las filias del anarquismo se repartieron, hay que decirlo, entre las diferentes fracciones de la clase dominante. Así algunos militantes seducidos por la Charte de Travail, (una legislación del régimen de Vichy que establecía una especie de sindicalismo vertical), o pacifistas confortados por el armisticio, colaboraron con el programa de la Revolución Nacional de Pétain y el gobierno de Vichy, como fue el caso de Louis Loréal, o incluso en instancias oficiales del Estado francés, como fue el caso den P. Besnard.
(2) Les Anarchistes Espagnols et la résistence, publicado en L'Affranchi nº 14, número de primavera-verano de 1997. Aparece en CNT-AIT.info.
(3) 1944: les Dossiers noirs d'une certaine resistence, E. Sarboni, Perpignan, Ed. du CES, 1984
(4) Les Anarchistes Espagnols et la résistence, publicado en L'Affranchi nº 14, número de primavera-verano de 1997. Aparece en CNT-AIT.info.
(5) 1943-1945: Anarchist partisans in the Italian Resistence, aparecido en la web http://www.libcom.com/ (cita traducida por nosotros).
(6) Idem.
(7) Postfacio del libro de Max Nettlau, Historia de la Anarquía, p. 281. Hay una edición en castellano en Editorial Zafo, Barcelona, 1978.
(8) 1944: les Dossiers noirs d'une certaine resistence, E. Sarboni, Perpignan, Ed. du CES, 1984.
(9) Dans la résistence, l´apport du mouvement libertaire, Pépito Rosell.
(10) Véase Le Monde Diplomatique de Agosto de 2004.
(11) Véase la serie sobre la historia de la CNT que hemos publicado en la Revista Internacional del nº 128 al 133, y en particular los artículos: El fracaso del anarquismo para impedir la integración de la CNT en el Estado burgués (1931-1934) (http://es.internationalism.org/rint132cnt) y El antifascismo, el camino a la traición de la CNT (1934-36) (http://es.internationalism.org/rint133-cnt) .
(12) Diego Abad de Santillán, en Solidaridad Obrera del 16 de Abril de 1937
(13) Diego Abad de Santillán, en Solidaridad Obrera del 21 de Abril de 1937
(14) Solidaridad Obrera del 6 de Abril de 1937, citado en La Révolution Prolétarienne nº 238 de Enero de 1937.
(15) Citado en el libro de P- Hempel. A bas la guerre.
(16) Vsevolod Mikhaïlovitch Eichenbaum, conocido como Voline (1882-1945) fue miembro del Partido Socialista Revolucionario durante la Revolución rusa de 1905, en la que participó en la fundación del Soviet de San Petersburgo. Posteriormente encarcelado, consiguió evadirse y llegar a Francia en 1907, donde evolucionó hacia el anarquismo. En 1915, el Gobierno francés le amenazó con encarcelarle por su oposición a la guerra, por lo que hubo de huir a los Estados Unidos. En 1917 volvió a Rusia militando en las filas del anarcosindicalismo. Posteriormente Voline entró en contacto con el movimiento maknovista donde llegó a ser el responsable de la sección de cultura y educación del ejército insurreccional, convirtiéndose en presidente de su Consejo Militar insurreccional en 1919. Fue detenido en numerosas ocasiones, por lo que abandonó Rusia en 1920, refugiándose en Alemania, y posteriormente de nuevo en Francia, donde a petición de la CNT española publicaba en francés la revista de ésta. Denunció la política de colaboración de clase de la CNT-FAI en España. En 1940 se encuentra en Marsella, donde acaba su obra La Revolución Desconocida. Las privaciones de todo tipo y las terribles condiciones de la clandestinidad minaron definitivamente su salud. Murió de tuberculosis en Paris en 1945.
(17) Extracto de la hoja titulada A tous les travailleurs de la pensée et des bras (A todos los trabajadores tanto intelectuales como manuales), difundido en 1943.
(18) Les Anarchistes et la résistence, CIRA, p. 33.

lunes, 1 de junio de 2009

Carta abierta al camarada Lenin (Herman Gorter)


Querido camarada Lenin,


La lectura de su folleto sobre el izquierdismo en el movimiento comunista me ha enseñado mucho, como todo lo que usted ha escrito. Le estoy agradecido como, sin duda, muchos otros camaradas. Este folleto me ha liberado, y sin ninguna duda me liberará aún de un montón de manchas y gérmenes de esta enfermedad infantil que subsistían innegablemente en mí. Lo que usted dice de la confusión engendrada en una muchedumbre de espíritus por la revolución es, de igual modo, totalmente justo. ¡La revolución se ha producido de manera tan brusca, tan diferente también de lo que esperábamos! Y su folleto me incitará más que nunca a no juzgar cuestiones de táctica, comprendidas las de la revolución, más que en función de la realidad, de las relaciones reales entre las clases tal como se manifiestan en los planos político y económico.

Después de haberle leído, he pensado: todo esto es justo. Pero cuando, con reflexión, me he preguntado largamente si en adelante era necesario que dejase de apoyar a estos “izquierdistas” y de escribir artículos para el KAPD y para el partido opositor de Inglaterra, he debido concluir con un no.

Esto parece contradictorio. Pero la causa de ello es que usted parte de un punto de vista equivocado. Usted se equivoca, a mi parecer, acerca de las condiciones de la revolución europea occidental, es decir, sobre las relaciones de las clases cuando usted las cree conformes a las condiciones rusas; he ahí por qué usted no comprende las razones de la Izquierda, de la Oposición. Así, el folleto parece ser justo si se adopta su punto de partida, pero si se lo rechaza (como hay que hacerlo), el folleto es totalmente falso de una punta a la otra. El conjunto de sus juicios, unos equivocados parcialmente, otros indiscutiblemente falsos en su totalidad, le llevan a condenar el movimiento de izquierda, sobre todo en Alemania y en Inglaterra. Por otro lado, y sin estar de acuerdo en todos los puntos con este último – sus dirigentes lo saben bien – estoy firmemente resuelto a apoyarlo. Por eso creo actuar de la mejor manera respondiendo a su folleto con una defensa de la Izquierda. Esto me permitirá no sólo hacer resaltar sus razones de ser, mostrar la justeza de sus posiciones en el estadio actual, aquí y ahora, en Europa occidental, sino también, y quizá sea tan importante, combatir las ideas falsas que prevalecen, especialmente en Rusia, a propósito de la revolución europea occidental. Me es necesario hacer lo uno y lo otro, pues la táctica europea-occidental depende tanto como la rusa de la concepción que se tiene de la revolución en Europa Occidental.

Me hubiera gustado hacerlo en el congreso de Moscú, pero no estaba en condiciones de acudir allí.

En primer lugar debo refutar dos de sus aserciones, las cuales pueden falsear el juicio de los camaradas y del lector. Usted ironiza sobre la controversia que, en Alemania, gira en torno a la “dictadura de los jefes o de las masas”, de “la base o de la cúspide”, etc., declarándola tonta. Estamos completamente de acuerdo en que no deberían plantearse tales problemas. Pero no para ironizar sobre ello. Pues, ¡desgraciadamente!, son cuestiones que continúan planteándose en Europa occidental. En muchos países de Europa occidental todavía tenemos, en efecto, jefes del tipo Segunda Internacional, aún estamos a la búsqueda de dirigentes adecuados que no aspiren a dominar las masas y no las traicionen y, mientras no los tengamos, defendemos que todo se haga de abajo arriba, y por la dictadura de las masas mismas. Si tengo un guía en la montaña que me conduce al abismo, prefiero no tener ninguno. Cuando hayamos encontrado los jefes adecuados, abandonaremos esta búsqueda. Pues entonces masa y jefe no serán realmente sino una sola cosa. Es esto, y ninguna otra cosa, lo que entendemos por estas palabras, la izquierda alemana, la izquierda inglesa y nosotros.1

Lo mismo ocurre con su segunda afirmación, según la cual el jefe debe formar con la masa un todo homogéneo. Queda por encontrar, por formar, tales jefes que no formen más que uno, realmente, con la masa. Y las masas, los partidos políticos, y los sindicatos no podrán conseguirlo más que a través de los combates más rudos, combates a librar también en su mismo seno. Esto se aplica también a la disciplina de hierro y a la centralización más rigurosa. Consentimos en ello, pero sólo después de haber encontrado los jefes adecuados, no antes. Y sus sarcasmos no pueden tener sino una influencia nefasta sobre la más ardua de las luchas que ya se libra, con todo vigor, en Alemania y en Inglaterra, los países más cercanos a ver realizarse el comunismo. Usted sirve de esta manera a los elementos oportunistas de la Tercera Internacional. Pues uno de los medios que emplean ciertos elementos de la liga Espartaco y del BSP inglés, y también muchos otros PC, para engañar a los trabajadores, es precisamente presentarles la cuestión masa-jefes como una tontería, declararla “tonta y pueril”. Con esta frase evitan, quieren evitar, que se les critique a ellos, a los jefes. Con frases sobre la disciplina de hierro y la centralización, aplastan a la Oposición. Usted le da a los elementos oportunistas el trabajo hecho.

Usted no debería hacer esto, camarada. En Europa Occidental, nosotros estamos todavía en la etapa preparatoria. Valdría mas pronunciarse por los que se baten que por los que mandan como dueños.
Esto no lo digo aquí más que de paso, y volveré sobre ello más tarde. Una razón más grave todavía es causa de mi desacuerdo con su folleto. Esta razón es la siguiente:

A pesar de la admiración y la adhesión que poco más o menos todo lo que usted ha escrito ha suscitado en nosotros, marxistas europeos, hay un punto sobre el que, al leerlo, nos volvemos repentinamente circunspectos, un punto sobre el que esperamos explicaciones más detalladas y que, a falta de ellas, no aceptamos más que con reserva. Se trata de los pasajes en que usted habla de los obreros y de los campesinos pobres. Esto le ocurre a usted muy, muy frecuentemente. Y usted habla en cada ocasión de estas dos categorías como de factores revolucionarios en todo el mundo. Sin embargo, por cuanto yo sé, usted no hace resaltar en ninguna parte de manera clara y tajante la diferencia muy grande que existe en este plano entre Rusia (y algunos países de Europa del Este) y Europa Occidental (es decir, Alemania, Francia, Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suiza y los países escandinavos, quizá incluso Italia). Y sin embargo, a mi parecer, es precisamente esta diferencia la que origina las divergencias que oponen su concepción de la táctica a seguir en las cuestiones sindical y parlamentaria, a la de las “izquierdas” europeo-occidentales sobre la diferencia que existe a este respecto entre Europa occidental y Rusia.

Esta diferencia, seguro que usted la conoce tan bien como yo pero, al menos en las obras suyas que he podido leer, usted no ha sacado en absoluto las consecuencias de ella. He ahí por qué lo que usted dice de la táctica oeste-europea es falso2. Esto ha sido y sigue siendo tanto más peligroso cuanto que su juicio sobre la materia es repetido mecánicamente en todos los partidos comunistas, incluso por marxistas. Si creyésemos los periódicos, revistas, folletos y reuniones públicas comunistas, ¡Europa Occidental estaría a punto de conocer una revuelta de campesinos pobres! Nadie alude a la gran diferencia con la situación rusa. Por el hecho de que ustedes, en Rusia, tenían una enorme clase de campesinos pobres y que ustedes han logrado la victoria con su ayuda, ustedes se figuran que nosotros, en Europa Occidental, podemos también contar con ello. Por el hecho de que ustedes, en Rusia, han vencido únicamente gracias a esta ayuda, ustedes se figuran que aquí ocurrirá igual. Al menos eso es lo que da a entender su silencio sobre esta cuestión, en cuanto concierne a Europa occidental, y toda su táctica se deriva de ahí.

Esta concepción no concuerda con los hechos. Existe una formidable diferencia entre Rusia y Europa occidental. De Este a Oeste, la importancia de los campesinos pobres no hace más que disminuir, en general. En ciertas regiones de Asia, China, India, esta clase sería absolutamente determinante si estallase una revolución; en Rusia, constituye el factor indispensable, un factor decisivo de la revolución; en Polonia y en los diversos Estados de Europa central y de los Balcanes, conserva su importancia a este respecto; pero después, cuanto más se va hacia el oeste, tanto más hostil se revela a la revolución.

En Rusia, el proletariado industrial reunía siete u ocho millones de hombres, pero se contaban veinticinco millones de campesinos pobres. (Ruego me disculpe eventuales errores de cifras, pues cito de memoria, por la urgencia de esta carta). Al no haber dado Kerenski la tierra a los campesinos pobres, usted sabía que éstos no tardarían gran cosa en unirse a ustedes. Ése no es, ése no será el caso en los países de Europa occidental que he citado, donde no existe semejante situación.

Aun siendo a veces dramática, la condición de los campesinos no lo es tanto entre nosotros como entre ustedes. Los campesinos pobres de Europa occidental disponen de una parcela de tierra, ya sea en arriendo o en propiedad. Excelentes medios de comunicación les dan frecuentemente la posibilidad de dar salida a una parte de sus productos. La mayor parte del tiempo les queda de qué comer en los momentos difíciles. Y su situación ha mejorado desde hace unas decenas de años. Ahora, durante la guerra y después, pueden exigir precios elevados. Son indispensables, pues no se importan productos alimenticios sino con parsimonia. Por tanto, pueden continuar vendiendo al mejor precio. El capital los apoyará mientras él mismo siga en pie. La condición de los campesinos pobres entre ustedes era mucho más horrible. Por esta razón tenían ellos también un programa político revolucionario y se habían organizado en partido político: el partido socialista-revolucionario. Aquí no es el caso en ninguna parte. Además, en Rusia había una masa enorme de bienes susceptibles de ser repartidos: grandes propiedades de tierra, dominios de la corona y del Estado, tierras de la Iglesia. Pero los comunistas europeo-occidentales, ¿qué podrían ofrecer a los campesinos pobres para atraerlos a la revolución, para ganárselos?

En Alemania había, antes de la guerra, de cuatro a cinco millones de campesinos pobres (hasta 2 ha). Los grandes dominios propiamente dichos (más de 100 ha) ocupaban todo lo más de ocho a nueve millones de hectáreas. Si los comunistas los repartiesen todos, los campesinos pobres no dejarían de seguir siendo pobres, al haber de siete a ocho millones de obreros agrícolas que también exigirían algo. Pero ni siquiera podrán repartirlos todos, pues quieren conservarlos para hacer de ellos explotaciones a lo grande3.

Así, los comunistas de Alemania no tienen ningún medio para atraer hacia sí a los campesinos pobres, salvo en algunas regiones relativamente poco extensas. En efecto, no se expropiará las explotaciones pequeñas y medianas, eso es seguro. Ocurre más o menos lo mismo con los cuatro o cinco millones de campesinos pobres con que cuenta Francia; igual también en Suiza, Bélgica, Holanda y en dos de los países escandinavos4. Lo que predomina en todas partes es la explotación pequeña y mediana. Incluso en Italia, no es seguro del todo que tuviesen los medios para hacerlo. Y no hablemos de Inglaterra, donde apenas habrá de cien a doscientos mil campesinos pobres.

Por tanto, las cifras muestran que en Europa occidental hay relativamente pocos campesinos pobres. Y consiguientemente, las tropas auxiliares que podrían formar, en el mejor de los casos serían escasas.

Más aún, prometerles el fin del arriendo y de la renta hipotecaria no bastará para seducirlos. Pues, detrás del comunismo, ven asomar la guerra civil, la desaparición de los mercados y el desastre general.

A menos que venga una crisis mucho más espantosa que la que hace estragos hoy en Alemania, una crisis que sobrepase en horror todo lo que se ha conocido hasta hoy, los campesinos pobres de Europa occidental apoyarán el capitalismo mientras les quede un soplo de vida.

Los obreros de Europa occidental están completamente solos. No pueden contar, efectivamente, más que con una fracción extremadamente pequeña de la pequeña burguesía pobre. Y que no tiene gran peso desde el punto de vista de la economía. Por tanto, deberán hacer la revolución totalmente solos. He ahí una gran diferencia con Rusia.

Usted sabía, camarada Lenin, que el campesinado no tardaría con seguridad en unirse a ustedes. Usted sabía que Kerenski no podía ni quería darle la tierra. Usted sabía que aquel abandonaría pronto a éste. “¡La tierra a los campesinos!”, tal era la fórmula mágica gracias a la cual ustedes podían unirlos al proletariado al cabo de unos meses. Nosotros, por el contrario, tenemos la certidumbre de que por el momento los campesinos de toda Europa occidental apoyarán el capitalismo.

Usted quizá hará valer que si no hay en Alemania masas campesinas dispuestas a echarnos una buena mano, millones de proletarios que todavía hoy se inclinan por la burguesía vendrán con seguridad a nosotros. Que, por tanto, el lugar de los campesinos pobres rusos será ocupado aquí por proletarios. Que, así, habrá refuerzos.

También esta idea es falsa en su principio. La diferencia con Rusia sigue siendo enorme. Los campesinos rusos no se unieron al proletariado sino después de la victoria. Pero sólo cuando los obreros alemanes que persisten hoy todavía en apoyar al capitalismo se unan al comunismo, es cuando comenzará de verdad la lucha contra el capitalismo.

Los camaradas rusos han vencido gracias al peso de los campesinos pobres, gracias a este peso y sólo gracias a él. Y la victoria se ha ido afirmando a medida que cambiaban de campo. Es porque los obreros alemanes se alinean tras el capitalismo por lo que la victoria no llega; tampoco será fácil, y la lucha no comenzará más que a partir del momento en que pasen a nuestro lado.

La revolución rusa ha sido terrible para el proletariado durante los largos años que ha tardado en madurar. Sigue siéndolo hoy, después de haber conseguido la victoria. Pero en los momentos en que tuvo lugar, ha sido fácil justamente gracias a los campesinos.

Entre nosotros es totalmente distinto, exactamente lo contrario. El antes y el después son igualmente fáciles, pero cuando tenga lugar será terrible. Pues el capitalismo, que en su país era débil, que apenas se despegaba del feudalismo, de la Edad Media, incluso, de la barbarie, entre nosotros es fuerte, potentemente organizado y profundamente arraigado. En cuanto a los pequeño-burgueses pobres y los pequeños campesinos, que siempre están del lado del más fuerte, permanecerán en el campo del capitalismo hasta el último día, excepto una pequeña fracción de entre ellos, sin importancia desde el punto de vista económico.

En Rusia, la revolución ha vencido con la ayuda de los campesinos pobres. Es necesario meterse esto en la cabeza aquí, en Europa occidental, y en todo el mundo. Pero los obreros de Europa occidental están solos, no se puede estar más solos, y esto hay que metérselo en la cabeza en Rusia.

El proletariado de Europa Occidental está solo. Esa es la verdad. Es sobre ella, sobre esta verdad, sobre la que debemos basar nuestra táctica. Toda táctica que tenga otra base es falsa, y conduce al proletariado a las peores derrotas.

Que esta tesis sea exacta, la práctica lo confirma además. En efecto, no sólo los pequeños campesinos de Europa occidental no tienen programa, no sólo no han reivindicado la tierra, sino que ahora que el comunismo se acerca tampoco se mueven. Pero, por supuesto, no hay que dar a esta tesis un sentido demasiado absoluto. Como ya he señalado, existen en Europa occidental regiones donde predominan los grandes dominios y donde, por tanto, se pueden ganar los campesinos pobres al comunismo. Es posible hacer otro tanto en razón de factores locales y otros. Pero se trata de casos relativamente raros. Tampoco quiero decir que ningún campesino pobre se unirá a nosotros. Sería absurdo. Por eso necesitamos continuar haciendo propaganda entre ellos. Pero también necesitamos determinar nuestra táctica para emprender y proseguir la revolución. Lo que yo decía concernía al tipo general, la tendencia general. Y es sobre ésta sobre la que se puede y se debe basar la táctica.5

Pues las masas, los proletarios rusos tenían la seguridad y constataban ya durante la guerra, frecuentemente con sus propios ojos, que los campesinos acabarían pronto alineándose con ellos. Los proletarios alemanes, por no hablar primero más que de ellos, no ignoran que tienen contra ellos al capitalismo nacional y al conjunto de las otras clases.

Ciertamente, en Alemania había ya antes de la guerra de diecinueve a veinte millones de obreros entre setenta millones de habitantes, pero los proletarios alemanes se encuentran solos frente a las otras clases. Se enfrentan a un capitalismo incomparablemente más poderoso que el capitalismo ruso. Y están desarmados, mientras que los rusos estaban armados.

Por tanto, la revolución exige de cada proletario alemán, de cada uno en particular, todavía mucho más ánimo y espíritu de sacrificio que de los rusos. Esto se deriva de las relaciones económicas y de las relaciones de clases en Alemania, ¡no de una teoría cualquiera ni de la imaginación de románticos de la revolución o de intelectuales!

Si la clase obrera, o al menos su aplastante mayoría, no se compromete individuo por individuo, con una energía casi sobrehumana, a favor de la revolución, contra todas las otras clases, la derrota está asegurada. Usted me concederá, en efecto, que para poner a punto nuestra táctica necesitamos contar con nuestras propias fuerzas y no con una ayuda extranjera, rusa, por ejemplo.

El proletariado solo, sin ayuda, casi sin armas, frente a un capitalismo homogéneo, esto quiere decir en Alemania: cada proletario, la gran mayoría de ellos, un militante consciente; cada proletario, un héroe. Y lo mismo ocurre en toda Europa occidental. La mayoría del proletariado a transformar en militantes conscientes y organizados, en comunistas auténticos, debe ser mucho más grande, relativa y absolutamente, entre nosotros que en Rusia.

Para repetirme: esto, como consecuencia no de invenciones, de sueños de intelectual o de poeta, sino sobre la base de las realidades más patentes.

Y cuanto más aumenta la importancia de la clase, más disminuye proporcionalmente la de los jefes. Esto no quiere decir que no haya que tener los mejores jefes posibles. Los mejores de todos no son aún bastante buenos y nosotros estamos justamente buscándolos. Esto solamente quiere decir que la importancia de los jefes, comparada a la de las masas, se reduce.

Si se quiere conseguir la victoria, como ustedes, con siete u ocho millones de proletarios en un país de ciento sesenta millones de habitantes, entonces sí, ¡la importancia de los jefes es enorme! Pues conseguir la victoria con tan poco sobre tanta gente es, ante todo, cuestión de táctica. Para triunfar como ustedes, camarada, en un país tan grande con una tropa tan pequeña, pero con una ayuda externa a la clase, lo que importa en primer lugar es la táctica del jefe. Cuando ustedes han comenzado el combate, camarada Lenin, con esa pequeña tropa de proletarios, fue su táctica la que, en el momento propicio, permitió librar la batalla y atraerse los campesinos pobres.

Pero, ¿en Alemania? Allí, la táctica más hábil, la claridad más grande, incluso el genio del jefe, no es lo esencial, no lo principal. Allí no hay nada que hacer: las clases se enfrentan, una contra todas. Allí, la clase proletaria debe decidir por sí misma. Por su potencia, por su número. Pero al ser el enemigo también formidable, infinitamente mejor organizado y armado, su potencia es ante todo cuestión de calidad.

Frente a las clases poseedoras rusas, ustedes estaban en la situación de David frente a Goliat. David era pequeño, pero su arma mataba con seguridad. El proletariado alemán, inglés, europeo-occidental, hace frente al capitalismo como un gigante ante otro gigante. En este combate, todo es asunto de fuerza. De fuerza material, sin duda, pero también de fuerza espiritual.

¿Ha observado usted, camarada Lenin, que no hay “grandes” jefes en Alemania? Todos son hombres completamente corrientes. Lo que demuestra enseguida que esta revolución será en primer lugar obra de las masas, no de los jefes.

A mi parecer, será algo grandioso, más inmenso que ninguna otra cosa hasta el presente. Y una indicación de lo que será el comunismo. En toda Europa occidental ocurrirá como en Alemania. El proletariado está solo en todas partes.

La revolución de las masas, de los obreros, de las masas obreras y de ellas solas, ¡por primera vez desde que el mundo es mundo! Y esto, no porque está bien o porque es bonito o porque lo ha imaginado alguien, sino porque está determinado por las relaciones económicas y por las relaciones de clases6.

De esta diferencia entre Rusia y Europa occidental se deriva, además, esto:
1º Cuando usted, camarada, o el ejecutivo de Moscú, o también los comunistas oportunistas de Europa occidental, de la Liga Espartaco o del PC inglés, que le pisan los talones, dicen: “es absurdo plantear la cuestión de las masas o de los jefes”, ustedes se equivocan no sólo en relación a nosotros, que aún buscamos jefes, sino también porque esta cuestión tiene, entre nosotros, una importancia muy distinta que entre ustedes.
2º Cuando usted nos dice: “Jefe y masas deben formar un todo compacto”, esto no sólo es falso porque nosotros justamente también estamos buscando una tal unidad, sino también porque la cuestión se plantea entre nosotros de manera muy distinta que entre ustedes.
3º Cuando usted nos dice: “En el partido comunista debe haber una disciplina de hierro y una centralización militar absoluta”, esto no es simplemente falso porque nosotros también estamos por la disciplina de hierro y una fuerte centralización, sino también porque la cuestión se plantea entre nosotros de manera distinta que entre ustedes.

De donde el punto 4, cuando usted nos dice: “En Rusia hemos actuado de tal o cual manera (por ejemplo, después de la ofensiva de Kornilov, o algún otro episodio), en tal o cual período íbamos al parlamento, o nosotros nos quedábamos en los sindicatos”, y por eso el proletariado alemán debería hacer otro tanto, eso no viene a cuento, dado que queda por saber si aún está justificado o es necesario. Pues las relaciones de clases en Europa occidental son, en la lucha, en la revolución, muy distintas que en Rusia.

De donde, en fin, el punto 5, cuando usted, o el Ejecutivo de Moscú, o aún los comunistas oportunistas de Europa occidental pretenden imponernos una táctica que era perfectamente justa en Rusia – por ejemplo, la que presupone, conscientemente o no, que los campesinos pobres u otras capas trabajadoras cooperarán pronto, en otras palabras, que el proletariado no está solo – esa táctica que usted prescribe para nosotros o que se sigue allí, conducirá al proletariado europeo-occidental a su perdición o a derrotas espantosas.

De ahí, finalmente, el punto 6, cuando usted, o el Ejecutivo de Moscú, o también los elementos oportunistas de Europa occidental, como el Comité central de la liga Espartaco en Alemania y el BSP en Inglaterra, quieren imponernos aquí, en Europa occidental, una táctica oportunista (el oportunismo se apoya siempre en elementos exteriores que nunca dejan de faltar al compromiso con el proletariado), usted se equivoca.
El aislamiento, el hecho de no poder contar con ninguna ayuda, la importancia más grande de las masas, y por consiguiente, la importancia proporcionalmente menor de los jefes, esas son las bases generales sobre las que debe basarse la táctica europea occidental.

Esas bases, ni Radek durante su estancia en Alemania, ni el Ejecutivo de la Internacional, ni usted mismo, como atestiguan sus declaraciones, las han discernido.

Y es sobre estas mismas bases sobre las que se apoya la táctica del KAPD, del partido comunista de Sylvia Pankhurst7 y de la gran mayoría de la Comisión de Ámsterdam, tal como sus miembros han sido nombrados por Moscú.

1 Nota del editor (francés) (el KAPD, recordémoslo): El KAPD es, sin duda, más exigente, pronunciándose siempre por el “de abajo arriba”.
2 Usted escribe, por ejemplo, en El Estado y la revolución (ver Oeuvres, t. 25, p. 456): “La inmensa mayoría de los campesinos, en todo país capitalista en que hay campesinado (y estos países son mayoría), están oprimidos por el gobierno y aspiran a derrocarlo; aspiran a un gobierno “a buen precio”. El proletariado solo no puede llevar a cabo esta tarea.”... Pero el quid es que el campesinado no aspira al comunismo.
3 Las tesis agrarias de Moscú (adoptadas por el II Congreso de la I.C. – n.d.t.) lo reconocen explícitamente.
4 No dispongo de datos estadísticos concernientes a Suecia y España.
5 Espero que no intente usted, camarada, apuntarse un triunfo dando un sentido absoluto a las tesis de su adversario, como hacen las personas de pocos alcances. Las observaciones de más arriba sólo están destinadas a ellos.
6 Dejo completamente de lado el hecho de que, en razón misma de esta relación numérica distinta (¡20 millones [de obreros industriales] entre 70 millones [de habitantes] en Alemania!), la importancia de la masas y de los jefes y las relaciones entre masas, partido y jefes, tanto en el curso de la revolución como después, serán muy otras que en Rusia. Profundizar en esta cuestión, de una importancia extrema por sí misma, me llevaría muy lejos de momento.
7 Al menos hasta el presente.